- Diputados europeos se proponen tomar ante Latinoamérica una actitud política y económica radicalmente distinta de la de Estados Unidos
- Critican que la Unión Europea redujo presupuesto para el año 2003 en América Latina
AFP
ESTRASBURGO, FRANCIA.- Varios diputados del Parlamento Europeo discutieron ayer en un debate sobre la II Cumbre entre la Unión Europea (UE), Latinoamérica y el Caribe, la evolución de la política europea con esta región.
Las 55 prioridades que se fijaron en la Primera Cumbre Eurolatinoamericana de Río de Janeiro, en 1999, “quedan hoy claramente incumplidas”, estimó la diputada de los Verdes, Mónica Frassoni.
“Las ambiciones (de la UE) serían cortas si sólo repetimos que la prioridad son los tratados de libre comercio o que apoyamos las políticas del Fondo Monetario Internacional (FMI)”, añadió, e instó a la UE a aceptar el “reto” de tomar una “opción radicalmente distinta a la de Estados Unidos” en Latinoamérica.
Frassoni criticó que la relación con Colombia consista en hacer “listas tratando de definir quién es terrorista y quién no”.
La UE fue, además, “muy solícita en aceptar de hecho” el intento de golpe de Estado contra el presidente venezolano Hugo Chávez, el pasado 12 de abril, estimó, lo que “tuvo un impacto bastante negativo en América Latina, cuyos gobiernos se pronunciaron de manera inmediata a favor del legítimo gobierno”, estimó.
Asimismo, denunció las “graves violaciones de Derechos Humanos”, en México, con el que la UE firmó un acuerdo de asociación.
Marset denunció también las “violaciones de Derechos Humanos en Guatemala”, las consecuencias de la ruptura de las negociaciones en Colombia y la “eliminación” en Brasil “de candidatos demócratas del Partido de los Trabajadores (NDLR: PT, izquierda) con la impunidad de siempre”.
CENTROAMÉRICA EN EL OLVIDO
El diputado socialista español Raimon Obiols destacó el olvido que sufre Centroamérica, “la región más pobre” del subcontinente, y su “falta total de perspectivas” en la actualidad por las “dificultades económicas y sociales más los desastres naturales”, después del positivo papel que desempeñó la UE en el desarrollo del proceso de paz.
“Los acuerdos de paz deben ser un punto de partida y no de llegada”, según Obiols, que advirtió que “se está fraguando una situación de frustración centroamericana en la cumbre de Madrid”, por lo que pidió a Los Quince y a la Comisión Europea “medidas para que esto se palie”.
Por su parte, Ignacio Salafranca, del Partido Popular Europeo (conservador), criticó que la Comisión Europea ha reducido en 30 millones de euros el presupuesto para América Latina en su proyecto para 2003.