- Consideran que principales problemas son la comercialización y la productividad
- Están trabajando en proyecto con apoyo de China y OIRSA
Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL/[email protected]
Un grupo de unos 200 productores que conforman la Asociación de Productores de Pitahaya de Nicaragua (Appinic) se ha planteado como tarea reactivar todas aquellas plantaciones del rubro que por falta de manejo han desaparecido.
Edgardo Jiménez y María Auxiliadora Salgado, presidente y vicepresidenta de la organización, respectivamente, coinciden en que uno de los tropiezos que ha impedido desarrollar este ramo es el abandono que ha tenido el rubro.
Aseguran que las plagas en los cultivos de pitahaya ya no representan un problema para ellos, puesto que han recibido apoyo de un programa denominado Vifinex, que les ha otorgado conocimientos sobre cómo contrarrestarlas.
En la actualidad identifican como problemas principales la comercialización y la productividad, pues los rendimientos no son los más adecuados por falta de manejo en las plantaciones, ya que la pitahaya —según ellos— es un cultivo que requiere atención especial y manejo sistemático.
Tienen como reto penetrar en el mercado local y en el área centroamericana, vendiendo la pitahaya como fruta fresca, y, por supuesto, explorar mercados como Estados Unidos y Europa, para vender pulpa.
Entre sus planes también está acopiar toda la producción nacional para que puedan presentarse a nivel nacional e internacional como un “solo vendedor”, lo que consideran como una ventaja, pues el año pasado cada productor vendía su cosecha al mejor postor, y esto significaba la competencia entre ellos mismos.
APOYO EXTERNO
Alexandra Rivera Martínez, coordinadora del proyecto Vifinex a nivel nacional, destacó que como “proyecto fundamos la asociación el año pasado, pero estamos trabajando con los productores de pitahaya desde hace tres años, ayudándoles a obtener la personería jurídica (…), organizamos reuniones para llamar la atención de los productores y para que poco a poco se fuesen asociando”. Vifinex es ejecutado con fondos de la República de China y trabaja en convenio con el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) y el Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For).
Como objetivo específico el proyecto plantea “establecer un sistema autofinanciable y eficiente de inspección fitosanitaria de cultivos, productos y subproductos de exportación no tradicional, que reduzca los problemas sanitarios y cuarentenarios”.
Rivera indicó que este proyecto organizado ha apoyado a la Asociación con talleres en los que han definido su misión, visión, objetivos estratégicos, planeamientos; además, se les dona a sus miembros tijeras de podar y guantes, entre otros instrumentos.
Además, ofrecen capacitaciones en temas como agronegocios, manejo integrado de plagas, registros de producción, manejo seguro de plaguicidas, elaboración de abonos orgánicos y agricultura orgánica, entre otros.
EL PROYECTO VIFINEX
Con este proyecto se pretende dar respuesta a una “serie de eventos limitantes a la libre exportación de productos y subproductos vegetales de la región, así como a la necesidad de hacer una eficiente aplicación de las medidas sanitarias y fitosanitarias”.
Algunas líneas de acción del proyecto Vifinex plantean “desarrollar un modelo de Vigilancia Fitosanitaria para plagas cuarentenarias y económicamente restrictivas, y consolidar la organización intersectorial en cada uno de los países y en la región”.
También, apoyar la diversificación de cultivos de exportación no tradicional que reúna las características de rentabilidad y sostenibilidad, más allá de la duración del proyecto.
Contribuir con el conocimiento de la información sobre los requisitos del mercado internacional, que apoyen el flujo de las exportaciones de productos no tradicionales, es otra de las líneas de acción.