- ¿Padilla seguirá acelerando?
Edgard Tijerino M. [email protected]
Gabriel García Márquez esperó 20 años mientras construía esa obra maestra que es Cien Años de Soledad, y Van Gogh sólo pudo vender en vida uno de sus casi 800 cuadros… Menos mal que el béisbol no tiene nada que ver con la literatura y la pintura… De vez en cuando, las proezas se precipitan de un día para otro, como lo demostró Don Larsen con el único pitcheo perfecto en la historia de Series Mundiales.
El último viernes, ese permanente fabricante de asombro que es Vicente Padilla, convertido velozmente en líder del staff de los Filis de Filadelfia, casi hace aterrizar nuestras emociones en un juego sin hit ni carrera, un rapto de inspiración que tiradores del calibre de Steve Carlton, Roger Clemens y Greg Maddux, no han podido conseguir.
Un no hitter en apenas su octava apertura… ¿Se imaginan eso? No hubiera sido algo casual como el de Bobo Holloman de los Cardenales aquel 6 de mayo de 1953, en el primer inicio de su carrera, precisamente contra los Filis… Y se le califica como casual, porque Holloman no volvió a recorrer la ruta a lo largo de otros 9 intentos en lo que fue su única temporada en las mayores… No se volvió a saber nada de él.
Lo de Padilla es diferente… Se trata de la reiteración de su dominio, del crecimiento de su efectividad, de lo impresionante de su utilidad, del aseguramiento de su futuro, de la captura de la confianza, del cultivo de un pitcheo arrogante.
“Uno lo ve lanzar y considera estar frente a un monticulista graduado”, me dice el locutor de los Dodgers y miembro del Salón de la Fama, Jaime Jarrin… “Se le ve seguridad y eso aturde a los bateadores”, agrega.
“Siempre tuvo el material necesario, lo que necesitaba era desarrollarlo, adquirir experiencia y sentirse con confianza, como lo estamos viendo ahora”, apunta Vladimir Núñez, el relevista de los Marlins, quien fue compañero de Vicente en Arizona.
Él nos está cargando de ilusiones mientras enloquece a los fanáticos de Filadelfia… Cuando pitchea, el caso Byron Jerez pasa a un segundo plano, la crisis económica es puesta a un lado, se quita la atención de los clavos que se producen en una Asamblea Nacional distorsionada, no nos preocupan por nueve entradas las alzas de las tarifas de los servicios básicos, se hace un alto en la racha de quejas que se escuchan en los hospitales.
Ese pitcheo soberbio frente a los Bravos; esa casi-blanqueada contra los Rojos ponchando a 11; esos cinco innings perfectos contra la artillería de los Gigantes encabezada por Bonds, Kent y Sanders; ese casi no-hitter frente a los últimos ganadores del Clásico de Octubre, Cascabeles de Arizona… Por Dios, ¿Hasta dónde pretende llevarnos Vicente de asombro en asombro?
Vamos, después de verlo establecerse con autoridad en el primer mes y medio de actividad, ¿cómo podría sorprendernos?… Él ha fortalecido las posibilidades de lograr más de 15 triunfos, ponchar a unos 240, registrar una llamativa efectividad, ser una buena opción para el Juego de Estrellas.
Los ejecutivos de Arizona no están arrepentidos de haberlo incluido en un atractivo paquete de cambio por Curt Schilling, porque lograron su objetivo como fue ganar la división, la liga y la Serie Mundial, justamente con un aporte decisivo de Schilling, pero seguramente, desearían tenerlo en estos momentos como un tercer brazo.
Ahí estaba Vicente frente a los Cascabeles, majestuoso, cortando malas intenciones, arañando la posibilidad de la proeza, colocándose a sólo cuatro outs… ¡Oh, Dios! ¿Cómo detener esa imagen? ¿Cómo congelar ese instante? ¿Cómo evitar el hit de Chris Donnels? ¿Cómo borrar ese batazo de la cinta del video?
Ni modo, ya vendrán otras oportunidades… Creemos estar en el inicio de una gran historia.
CONTRA HERNÁNDEZ
Mañana en Houston, con el prestigiado locutor nicaragüense René Cárdenas observándolo, Padilla enfrentará a Carlos Hernández, un pitcher zurdo de 21 años, originario de Venezuela.
Vicente entra al juego con balance de 5-2, 241 en efectividad y 48 ponches en 56 entradas; Hernández con 3-1 y promedio de 3.35 en carreras limpias ponchando a 28 en 37 entradas y dos tercios.
Las cifras globales del nica son las siguientes: 12-11 en victorias y derrotas, 3.59 en efectividad, después de 83 relevos y 8 aperturas, ponchando a 128 en 158 entradas.
Jeff Bagwell, Lance Berkgman y Richard Hidalgo, son los bateadores más destructivos en el line-up de Houston. Frente a ellos, Padilla espera ofrecer otra demostración de crecimiento.