Porque eres así, como eres
porque compartes tu alegría y tristeza conmigo
porque te acercas con confianza y respeto
porque manifiestas gratitud
al recibir mis consejos.
Porque entregas lo mejor que tienes con humildad
y sirves sin esperar nada a cambio.
Porque tu cara es el espejo de tu alma y en tus ojos
expresas los sentimientos de tu corazón
porque eres alguien incondicional que nunca me falla
y con quien se puede contar siempre,
en todo tiempo y con toda seguridad.
Porque te preocupas activamente por la vida
y por el crecimiento de los que te quieren
porque con amor escuchas mis palabras y soportas
mis largas confidencias.
Porque no te escandalizas de mis defectos y mis errores,
ni me condenas por mis limitaciones.
Porque eres transparente y me brindas tu confianza,
tu afecto, tu cariño y tu lealtad.
Porque juntos hemos aprendido a dar fe y signos
de una verdadera y gran amistad.
Y porque a través de ti pueda ver
una amplia, serena, alegre y nítida una gran sonrisa del mismo Dios.