Hiere el sonido del eco
mis palabras poseen vida,
regresan para escuchar lo que dije,
tiemblo porque no lo sabía.
¿Qué pensamiento ha llevado odio?
El sueño jamás es malo,
el odio no fue parte de lo dicho,
y al regresar a mí me estremece.
Ahora lloro, sin nadie alrededor,
solo, tan solo que con mi soledad,
me alegro y grito de alegría,
para no pensar en lo que siento.
Pensar que soy bueno y que ******
recordar que soy humano y duele,
soñar con el amor, sería
volver a recordar mi antiguo pensar.
Hoy quiero llorar, deseo llorar
y destapar mis tristezas, de mí
y de ti, persona víctima de
mi inconsciente pensamiento deseoso.
Abre el corazón alma mía,
que estalla del pesar inagotable,
de causar muerte oscura al
alba de nuevo día.
Quedando un triste río de lágrimas
oscureciendo a la triste mar.