- Panamá no responde sobre
Comisión Mixta de investigación
Gustavo Ortega Campos [email protected]
CORN ISLAND, RAAS.- El jefe del Ejército de Nicaragua, general Javier Carrión, aseguró ayer que el intercambio de armas por parte de la Policía Nacional a la empresa GIRSA, radicada en Guatemala, es competencia exclusiva de la entidad policial, y deslindó algún vínculo en la transacción, aunque confirmó que el armamento pertenecía al cuerpo castrense.
Dijo que lo “que efectivamente se hizo fue intercambio de inventarios entre la Policía y el Ejército, que son dos entidades del Estado, se dio de baja al armamento nuestro se pasó a la Policía y así fue que se hizo el trueque, pero nosotros no hicimos un intercambio con nadie que no sea con una institución policial y bajo las leyes nicaragüenses”.
“Fue una transacción autorizada por las autoridades civiles en el gobierno anterior dentro del marco de la ley… nosotros como Ejército participamos en dos áreas: un intercambio de inventarios de las armas que se dieron de baja para apoyar a la Policía en un plan de modernización que tienen de sustituir armamento que no tienen”, señaló.
El otro vínculo que señaló Carrión fue la custodia del cargamento de armas hacia el puerto El Rama (Atlántico Sur) donde fue embarcado rumbo a Panamá.
“La transportación de 3,000 fusiles en Nicaragua es una responsabilidad absoluta de las Fuerzas Armadas, como también nos responsabilizamos en el traslado de sustancias explosivas que nos los pide compañías privadas”, indicó.
El número uno del Ejército descartó tajantemente los comentarios acerca del vínculo del cuerpo castrense en esta transacción, “nosotros no vendimos nada, la Policía ni siquiera vendió, lo que hizo fue un intercambio por un valor comercial de una por otra arma”.
NO HAY COMISIÓN MIXTA
Según el diario La Prensa de Panamá, el gobierno de ese país aún no ha otorgado el visto bueno a la propuesta del gobierno de Nicaragua para la formación de una comisión investigadora bilateral, cuya tarea será el esclarecimiento del escándalo sobre el cargamento de armas que fue desviado a los insurgentes colombianos a finales de 2001.