- Nuevos enfrentamientos podrían
darse entre la oposición y los
simpatizantes del presidente
Hugo Chávez durante las marchas - Las marchas estarán vigiladas por unos 1,200 policías y los manifestantes estarán separados por dos cuadras
Cables combinados
CARACAS.- La convocatoria de dos marchas el 1 de mayo en Caracas, una de opositores y otra de partidarios del presidente Hugo Chávez, aumentó los temores a nuevos incidentes, como los ocurridos en Venezuela durante las horas previas al fugaz golpe de Estado del 12 de abril.
La poderosa Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV, oposición) llamó a marchar mañana en la mañana desde su sede en el centro de Caracas hasta la Asamblea Nacional, en el casco administrativo de la capital.
Por su lado, la oficialista Fuerza Bolivariana de Trabajadores (FBT) decidió cambiar ayer el itinerario de su manifestación, por lo que ya no partirá del oeste, sino del sureste con el fin de pasar frente al Fuerte Tiuna, base militar en la que Chávez estuvo detenido durante el fugaz golpe de Estado.
Está previsto que esta marcha culmine también en el centro de Caracas, cerca del Palacio Presidencial de Miraflores.
Las dos marchas estarán vigiladas por unos 1,200 policías, ya que en un punto de sus respectivos recorridos podrían estar separadas apenas por dos cuadras (unos 400 metros), lo que hace temer eventuales incidentes.
Según el secretario general de la CTV, Manuel Cova, los organizadores de los dos sindicatos llegaron a un acuerdo para evitar que las dos manifestaciones se encuentren.
Se esperaba que el anuncio de cambios en el gabinete realizado el domingo por Chávez —un reclamo de sus adversarios— calmaría los ánimos, pero varios dirigentes de la oposición se manifestaron insatisfechos e insistieron en sus peticiones de poner “rostros nuevos” en el gobierno.
Carlos Ortega, presidente socialdemócrata (opositor) de la CTV, aseguró que garantizaba la “integridad física de los trabajadores” en la manifestación de su central obrera, con influencia en sindicatos de los 1.3 millones de funcionarios públicos.
El coordinador de la FBT, Oswaldo Vera, llamó “al pueblo (a salir) a la calle” para protestar contra el golpe y unirse a la marcha chavista.
Según Ortega, la marcha de la CTV será “reflexiva” y no “festiva”, en homenaje a las víctimas del 11 de abril, y pidió que las responsabilidades sobre estos “asesinatos” se establezcan rápidamente.
Al menos 17 personas resultaron muertas y más de un centenar heridas, la mayoría por disparos de armas de fuego, en las manifestaciones de adversarios y partidarios del presidente, separado del poder por una junta cívico-militar la madrugada del 12 de abril.
Estos violentos incidentes se produjeron cuando decenas de miles de manifestantes que gritaban “fuera Chávez”, marcharon hasta el Palacio de Miraflores, donde se encontraban sus simpatizantes, al tercer día de una huelga general impulsada por la CTV, con el apoyo de la federación empresarial Fedecámaras, dirigida entonces por Pedro Carmona.
OPOSICIÓN DESCONTENTA
El partido venezolano Movimiento Al Socialismo (MAS) y la cúpula empresarial Fedecámaras, ambos opositores al gobierno de Hugo Chávez, expresaron su descontento con el anuncio del presidente de colocar en la vicepresidencia a José Vicente Rangel, en declaraciones divulgadas ayer.
Varios líderes de los partidos socialdemócratas (AD), democristianos (COPEI) y Primero Justicia, de derecha, cuestionaron también los anuncios hechos por Chávez en su programa radiotelevisado “Aló Presidente”, el domingo, el primero emitido después del golpe de Estado del 12 de abril, que lo removió del poder por menos de 48 horas.