- Inicia la cumbre de dos días citada por el pontífice para discutir sobre la ola de escándalos por abuso sexual
en que están involucrados decenas de sacerdotes - Al menos diecisiete diócesis de
Estados Unidos han sido afectadas con la denuncia por pedofilia
AFP
CIUDAD DEL VATICANO.- Los cardenales de Estados Unidos, que llegaron ayer a Roma convocados por Juan Pablo II, esperaban una “señal fuerte” del Papa sobre la “terrible situación” provocada en Estados Unidos por el escándalo de los sacerdotes pedófilos.
Recibidos por una decena de periodistas y célebres presentadores de las redes de televisión norteamericanas, que invadieron con sus antenas y aparatos la plaza de San Pedro, los cardenales estadounidenses se mostraron unidos y firmes ante el grave problema que sacude a la Iglesia Católica de ese país.
Aparecen más bien divididos con respecto al pedido de renuncia hecho al arzobispo de Washington, el cardenal Bernard Law, acusado de haber mantenido “un silencio culpable” sobre las faltas cometidas por los sacerdotes pedófilos de su diócesis.
Bernard Law, de 71 años, llegó la mañana de ayer al aeropuerto de Roma-Fiumicini, proveniente de Nueva York.
Un purpurado, que no quiso divulgar su nombre, aseguró a un grupo de periodistas con los que viajó desde Estados Unidos, que era favorable a la renuncia de Law.
Los cardenales estadounidenses y aquellos de la curia se reunirán en la Sala Boloña, en el tercer piso del palacio apostólico, a mitad de camino entre el apartamento del Papa y la Secretaría de Estado.
Las denuncias por abuso sexual han desencadenado la desconfianza y la indignación por parte de algunos de los 65 millones de fieles estadounidenses.
CONSIDERACIÓN DE RENUNCIA
El cardenal Edgar McCarrick, Arzobispo de Washington, en una charla con la prensa en la Plaza Vaticana, se declaró contrario a la renuncia del Arzobispo de Washington, el cardenal Bernard Law. “Creo que debe tomar una decisión que salga de su alma y de su conciencia”, dijo McCarrick.
ENCUENTRO DEL CLÉRIGO
Además de los once cardenales que llegaron de Estados Unidos y los tres purpurados estadounidenses que residen en Roma, asistirán seis cardenales de la curia romana, entre ellos: el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Joseph Ratzinger; el prefecto de la Congregación para el Clero, cardenal Darío Castrillón Hoyos; un experto de Derecho Canónico, Julián Herranz; y el vicepresidente y el secretario de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.
La reunión, que adquirió un carácter de proceso ejemplar, será abierta por un discurso del secretario de Estado, Ángelo Sodano, y una intervención del presidente de los obispos, Daniel Gregory Wilton.
Los demás cardenales tomarán la palabra según el grado de ancianidad, y pueden responder a las preguntas de los cardenales de la curia.