EFE
ROMA.- El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, se mostró partidario del diálogo social tras la jornada de huelga general, pero subrayó que las reformas que promueve su gobierno son “necesarias”.
Los sindicatos italianos convocaron este martes un paro de ocho horas contra medidas económicas, fiscales y laborales del Ejecutivo, que según fuentes sindicales fue seguido por más de trece de los quince millones de trabajadores por cuenta ajena, lo que supone cerca del noventa por ciento, pero las organizaciones empresariales han rebajado esa cifra.
Durante una rueda de prensa, tras entrevistarse con el jefe del Ejecutivo provisional afgano, Hamid Karzai, Berlusconi evitó extenderse en comentarios sobre la huelga, aunque apuntó que “el gobierno vuelve a decir a los agentes sociales que se reúnan”.
“La voluntad del gobierno es el diálogo, pero las reformas son necesarias”, dijo Berlusconi, que de esta manera repitió el argumento de las últimas semanas en el sentido de que pretende llevar adelante un paquete de reformas estructurales en materia económica, fiscal y laboral, para favorecer la flexibilidad y la competitividad.
CRUCE DE DATOS
Los sindicatos habían señalado que el consumo de energía eléctrica se había reducido hoy de manera notable, hasta el punto de que era igual que en domingo, día festivo, pero Berlusconi respondió que el consumo “ha disminuido hoy el veinte por ciento. Los domingos normalmente baja el 38 por ciento”.
No obstante, se congratuló del tono moderado de los líderes sindicales al opinar sobre la jornada, y afirmó que se trata de un “buen auspicio” para recuperar el diálogo social “inmediatamente”.
Manifestó que muchos ciudadanos se vieron imposibilitados de acudir al trabajo, en contra de su deseo, por la falta de transportes públicos, y difundió datos de un sondeo que obra en su poder según el cual su gabinete es bien valorado por el 68.7 por ciento de los ciudadanos.