Dr. Karsten Jochims [email protected]
El vivero municipal de Matagalpa (véase LA PRENSA del 8 de abril de 2002, página 5D), no salvará ninguna cuenca matagalpina ni reforestará la cuenca de Jucuapa, porque la mayoría de los árboles trasplantados sin riego murieron en el año pasado por la sequía.
En este año de El “Niño” casi todos los árboles trasplantados sin riego morirán por la sequía.
Parece que el vivero municipal de Matagalpa existe como fin absoluto y no como medio para reforestar grandes áreas.
Parece que nadie de los responsables, incluso el CATIE, está controlando la vida real de los árboles vendidos al precio alto de 5 córdobas c/u y trasplantados sin riego.
Las condiciones climatológicas actuales en Matagalpa reducen la sobrevivencia de un árbol trasplantado sin riego a un mínimo. Sólo árboles con raíces centrales pivotantes podrían sobrevivir, pero exactamente estos árboles no son producidos en este vivero.
La solución para reforestar grandes áreas y salvar cuencas hidrográficas será la siembra directa en pellets, sin viveros forestales de árboles, que viven de raíces centrales pivotantes y producen durante más de 100 años sus frutos, sin costos algunos y sin manejo, alimentos de alto valor (US$1 por kg) así como leña para evitar más cortes de árboles.
Por ejemplo, el árbol frutal de jícaro (Crescentia alata). La inversión en la siembra de un árbol será de 2.25 córdobas, todo incluido. La probabilidad de sobrevivencia es de 75–80 por ciento. La resiembra gratuita de las fallas en el próximo año garantizará un crecimiento de casi 100 por ciento.
El valor agregado de cada árbol será de US$1.35 por año durante más de 100 años, comparado con la inversión en su siembra de US$0.16 por árbol.