Amor Ciego

Estoy notando una tendencia en la obra general de los famosos Hermanos Farrelly; iniciaron su trayectoria con comedias muy graciosas, pero en su tiempo escandalizantes por la irreverente vulgaridad empleada para producir risa, llegando a extremos que antes eran solo provincia de John Waters y sus seguidores. Pero conforme avanza su carrera han reducido el […]

Estoy notando una tendencia en la obra general de los famosos Hermanos Farrelly; iniciaron su trayectoria con comedias muy graciosas, pero en su tiempo escandalizantes por la irreverente vulgaridad empleada para producir risa, llegando a extremos que antes eran solo provincia de John Waters y sus seguidores. Pero conforme avanza su carrera han reducido el contenido escatológico de sus películas en favor de un tono más amable y emocional.

El cambio tal vez ha reducido las carcajadas, pero ha incrementado la posición de los hermanos como creadores de comedias “con corazón”, por usar un cliché.

Así, de su obra cumbre (en mi opinión) “Me, Myself & Irene”, pasaron bruscamente a la cinta animada “Osmosis Jones”, que ciertamente usaba humor escatológico, pero en forma bastante apropiada, considerando la trama (una especie de “Innerspace” didáctico y modernizado); y ahora tenemos “Amor Ciego” como muestra adicional del talento de los Farrelly para hacer equilibrio en la delgada línea entre el mal gusto y el humor familiar, encontrando un inestable terreno de comedia honesta, que no escatima duras verdades, pero que las expresa sin malicia, utilizándolas sólo para dar profundidad a los personajes de la historia.

En “Amor Ciego” conocemos a Hal Larson (Jack Black), un hombre convencido de que sólo debe interesarse en las mujeres más hermosas, a pesar de que el propio Hal no es exactamente un modelo de belleza masculina convencional. Aun así ha pasado su vida entera persiguiendo, con mediano éxito, a mujeres guapas, pero generalmente vacías y frívolas.

Entonces, un encuentro con Tony Robbins, el famoso líder motivacional, resulta en una sesión de hipnosis en virtud de la cual Hal verá sólo la belleza interna de las mujeres. Así, Hal se enamora de Rosemary (Gwyneth Paltrow), quien debe pesar casi doscientos kilos, pero que debido a su buen corazón y belleza interna, es en los ojos de Hal una modelo de gracia y belleza femenina.

En este tipo de películas es esencial encontrar un elenco que logre dibujar a sus personajes con toda la humanidad posible para evitar que se conviertan en burdas caricaturas. Gwyneth Paltrow, a pesar de las injustas críticas que recibe, está a la altura, y consigue presentar un personaje totalmente creíble, tanto cuando la vemos gorda, como cuando es delgada a la vista de Hal.

Y Hal… ¿qué puedo decir del gran Jack Black que no se haya dicho? El tipo tiene gran carisma y un innato talento para todo tipo de comedia.

Ahora lo malo… aunque “Amor Ciego” es ciertamente graciosa, siento que trata de decir demasiado y en forma conflictiva; por un lado propone que la belleza interna es lo que importa, y no la apariencia física; por otro lado, hay muchos chistes ofensivos para nosotros los gordos, sin mencionar el hecho de que la cinta propone que el ideal de belleza sea el que vemos actualmente en las revistas de modas. Cierto, ése es el estándar para el personaje de Hal, pero me resulta difícil conciliar el mensaje global de la película con estas ocasionales actitudes del guión.

Que quede claro… no por ser gordo me ofenden los chistes de “Amor Ciego”; de hecho los encuentro bastante graciosos. Mi problema con la película radica en la aparente esquizofrenia de su narrativa, haciendo burla de aquello que pretende defender. Pero finalmente se trata de una comedia graciosa, bien actuada y con un mensaje válido, a pesar de sus extrañas divergencias de tono y estilo. Buena muestra de la nueva dirección de los Farrelly. No sé hacia dónde vayan con esto, pero espero que pronto regresen a las carcajadas de sus primeras obras.

Ficha técnica

– Dirección: Bobby Farrelli y Peter Farrelly.

– Elenco: Gwyneth Paltrow (Rosemary Shanahan), Jack Black (Hal Larsen), Jason Alexander (Mauricio Wilson), Joe Viterelli (Steve Shanahan), Anthony Robbins (Tony Robbins) y Susan Ward (Hill).

– Guión: Sean Moynihan, Bobby Farrelli y Peter Farrelly.

– Producción: Bobby Farrelli, Peter Farrelly, Bradley Thomas y Charles B. Wessler.

– Dirección artística: Arlan Jay Vetter.

(Cinencanto.com)

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