Tito Rondón [email protected]
Parece que por fin la historia va a tener un final feliz, pero con los pítcheres nunca se sabe. Pasan de la gloria al basurero en un solo momento. Del brazo sano al hombro quemado en un lanzamiento.
Paul Wilson ha decidido no preocuparse, así que tampoco lo haremos nosotros.
Para 1993 Wilson era uno de los mejores lanzadores universitarios de Estados Unidos, y como tal formó parte del “Team USA” que compitió en el Premundial nica de ese año.
En semifinales, a Estados Unidos le tocó medirse con Nicaragua.
Aquel 12 de agosto Marvin Zelaya se crecía y respondía a los balazos de Wilson (Nicaragua abanicó 16 veces esa noche) con no menos veloces disparos suyos, y ponchó a 12.
Mientras Zelaya casi se convertía en el tercer lanzador nica en la historia en blanquear a Estados Unidos (por culpa de un “podrido” no se unió a José Ángel “Chino” Meléndez y Porfirio Altamirano), Freddy García dio doble decisivo de dos anotaciones.
En 1994 Wilson se convirtió en la primera escogencia de todo el draft por parte de los Mets de Nueva York
Para 1996 había llegado a 96 millas y a las Grandes Ligas, pero sus problemas empezaron. Vendrían cinco años de dolores, operaciones en el hombro y en el codo, andar de equipo en equipo, y al final, lo peor.
Los dolores se habían ido, pero la velocidad también. Cada vez que Paul Wilson subía al montículo, lo agarraban a palos. Llevado al colmo de la frustración a mediados de la temporada pasada, se arrancó la protección de caucho para su codo y lo tiró a la basura exclamando: “¡Que se me reviente el codo! Ya no me importa”.
Desde entonces se ha vuelto casi imbatible. En la segunda mitad de 2001 tuvo la quinta mejor efectividad en las Mayores, 2.39.
Y este año tiene promedio de carreras limpias de 1.20 en dos salidas. Paul Wilson finalmente ha arribado. Lástima que a Marvin Zelaya, mientras tanto, se le acabó el brazo…
MUJERES CONTRA NICAS
Según parece (no lo he confirmado) dos veces se ha enfrentado una selección nacional a un equipo de jugadoras profesionales de béisbol.
La primera vez fue en 1949, cuando después de la maravillosa serie entre “Americanas” y “Cubanas” las extranjeras enfrentaron a la selección femenina de sóftbol de Nicaragua, y aparentemente (y lógicamente) nos apalearon, pese a la presencia de jugadoras como Castalia Casco y la “Zurdita” Uriza.
La siguiente vez fue cuando las “Colorado Silver Bullets” enfrentaron jueves 10 de junio de 1997 a la preselección de Nicaragua en Albany, Georgia, Estados Unidos.
Ganamos 10-2, pero Martín Rivera tuvo la mala suerte de ceder dos carreras femeninas, una por triple de Tammy Holmes.
Perdió Pam Davis, quien le cedió un jonrón a Sandy Moreno. Después le ganó a Australia, pero respaldada por un equipo doble A.