- Aún con eso, realizó un trabajo de calidad
Edgard Rodríguez C. [email protected]
La liebre saltó por el sitio menos esperado.
Una semana después, que una línea de Chipper Jones se estrellara violentamente en su pierna, Vicente Padilla, regresó al box sin dolor… Sin dolor en la pierna, porque en su espalda sí hubo dificultades, que mantuvieron a Larry Bowa atento en todo instante.
El meteoro de Chinandega trabajó la noche del lunes ante los Bravos con una severa rigidez en su espalda, que no sólo le impidió imprimir el máximo de fortaleza a sus disparos, sino que a la vez, le despojó del lujoso control que exhibió en su primera apertura.
Aún con eso, Vicente caminó hasta la sexta entrada, cuando las opciones para los Filis se habían disminuido debido a un enérgico pitcheo de Kevin Millwood, quien no dio libertades y echo por la borda el notable desempeño del pinolero que quedó con 1-1 y 1.50.
“Uno odia desperdiciar una actuación de este tipo y perder”, dijo el manager Bowa, en referencia a la faena de Padilla, quien durante el partido atravesó problemas con su control y decidió establecer sus disparos de rompimiento en lugar de su poderosa bola rápida.
Sin embargo, antes del desafío, la preocupación era la rigidez en su espalda.
“Vicente apenas podía ponerse suelto y nunca entró en ritmo. Lo descubrí luego del primer inning, pero él quería seguir ahí”, aseguró Bowa.
El nica por su parte, indicó que se trató “sólo de uno de esos días. Me desperté con la dificultad y de pronto estaba tieso, pero eso no es excusa de lo que pasó en el terreno”.
Lo que pasó fue el que nica realizó una gran jornada, pero no tuvo respaldo ofensivo de los Filis. Sin embargo, ahora sí hay una explicación a la ausencia de su potente recta que a menudo viaja sobre las 95 millas y que en esta ocasión, raras veces superó la barrera de las 90 mph.
“Yo no espero estar dominante todo el tiempo, pero creo que he mostrado que puedo fajarme como cualquier otro”, expresó Vicente a los periodistas, a través del coach Carlos Arroyo, quien funciona como su intérprete.
De acuerdo al periodista Paul Hagen, quizá el “lado brillante es que Padilla ha dado a los Filis todos los argumentos para creer que el éxito que tuvo tras entrar a la rotación en Triple A, no sería un espejismo que se esfumaría bajo las brillantes luces de la gran carpa”.
EL ANÁLISIS
Una vez más Vicente le ha demostrado a los Filis que está preparado para ser abridor.
Sin poder emplear su recta todo vapor y con la espalda adolorida, sujetó a los Bravos.
Fue capaz de ofrecer un patrón de pitcheo distinto a un mismo equipo una semana después.
Lastimado no tuvo poder ni control, pero hizo los ajustes necesarios para poder dominar.
Hay que agregar a Larry Bowa entre sus creyentes. Ya lo ha expresado reiteradamente.