Un joven observa los efectos que provocó el estallido del coche bomba en una zona céntrica de Villavicencio.

Violencia recrudece en Colombia

Sacerdote fue baleado en su púlpito y murió antes de llegar a hospital Estalla coche-bomba con 50 kilos de dinamita, provocando 12 muertos y un centenar de heridos AFP BOGOTÁ.- Colombia se hallaba estremecida ayer por una nueva racha de violencia que dejó al menos 13 muertos, incluidos un sacerdote baleado mientras oficiaba misa y […]

  • Sacerdote fue baleado en su púlpito y murió antes de llegar a hospital
  • Estalla coche-bomba con 50 kilos de dinamita, provocando 12 muertos y un centenar de heridos

AFP

BOGOTÁ.- Colombia se hallaba estremecida ayer por una nueva racha de violencia que dejó al menos 13 muertos, incluidos un sacerdote baleado mientras oficiaba misa y varias personas que departían en una zona de bares de la ciudad de Villavicencio (sureste), donde estalló un coche-bomba.

Ante la escalada de violencia, el presidente Andrés Pastrana reclamó la ayuda de la comunidad internacional para combatir el terrorismo, y prometió perseguir a los delincuentes “estén donde estén”.

Pastrana presidió un Consejo de Seguridad en Villavicencio (113 km al sureste de Bogotá), donde supuestamente rebeldes de las FARC activaron un coche-bomba con 50 kilos de dinamita, en una concurrida zona de bares y restaurantes, causando por lo menos 12 muertos y unos cien heridos.

Villavicencio es sede de la serie por la Copa Davis de tenis entre Colombia y Uruguay, pero ninguno de los deportistas, jueces o directivos resultó lesionado, se informó.

La Policía señaló que el artefacto estalló hacia la 01H20 locales (06H20 GMT) en la llamada “Zona Rosa” de esa ciudad, de más de 300,000 habitantes, frente al edificio de la radio privada Súper, en momentos en que cientos de jovencitos y adultos celebraban el aniversario de la fundación de Villavicencio.

Previamente explotó un artefacto de bajo poder, lo que, según las autoridades, estaba destinado a distraer la atención de la gente.

Entre las víctimas figuran varios jovencitos y niños que vendían comestibles y flores en la Zona Rosa, se informó.

La explosión causó daños en doce vehículos estacionados en el lugar, así como en decenas de viviendas y locales comerciales ubicados a 300 metros a la redonda, incluido el edificio de cinco pisos de Súper.

CULPAN A LAS FARC

El fiscal general de Colombia, Luis Camilo Osorio, dijo a los periodistas que “todo apunta a que se trata de una acción perpetrada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, 17,000 efectivos)”, pero no ofreció más detalles al respecto.

La jefatura de las FARC no se había pronunciado sobre las aseveraciones del fiscal.

Ese grupo rebelde intensificó sus ataques en diversas regiones colombianas desde que Pastrana rompió el pasado 20 de febrero el proceso de paz que se llevaba a cabo en una zona despejada de 42.000 km2 del sur del país, próximo a Villavicencio, con el argumento de que las FARC son terroristas y carecen de voluntad de reconciliación.

La Policía y el Ejército acordonaron la zona del ataque y dispusieron estrictos controles en las vías de acceso a Villavicencio, la capital del departamento de Meta, ubicada cerca de la antigua región despejada que sirvió de escenario del frustrado plan de paz entre el gobierno y las FARC.

SACERDOTE ASESINADO

La noche del sábado, pocas horas antes de la explosión en Villavicencio, fue asesinado el párroco de la localidad La Argentina (610 km al sur de Bogotá, en el departamento de Huila), Juan Ramón Núñez, quien fue atacado por dos pistoleros cuando ofrecía la comunión a decenas de feligreses.

El cardenal primado de Colombia y arzobispo de Bogotá, monseñor Pedro Rubiano, denunció una campaña de “acciones bárbaras” cometidas por “grupos armados” contra la Iglesia y la sociedad civil, como el asesinato del sacerdote y el ataque contra Villavicencio.

Monseñor Rubiano también condenó el asesinato por rebeldes de las FARC, en el noroeste del país, de dos policías a quienes mantenían como rehenes y que intentaron escapar del cautiverio, entre ellos el padre de un niño que falleció de cáncer en diciembre pasado, clamando por ver a su progenitor.  

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