Muchos niños, hijos de madres trabajadoras, necesitan los servicios del CDI, sin embargo, el bajo presupuesto no permite atender toda la demanda.

CDI de Ocotal demanda apoyo

La crisis económica que enfrenta el CDI de Ocotal, obligó a reducir la matrícula. El presupuesto asignado por el gobierno no es suficiente y aunque reciben apoyo de padres y organismos, necesitan oxígeno para atender a los hijos de mujeres trabajadoras. Alina Lorío Lira.CORRESPONAL /[email protected] A los 18 años de existencia, el Centro de Desarrollo […]

  • La crisis económica que enfrenta el CDI de Ocotal, obligó a reducir la matrícula. El presupuesto asignado por el gobierno no es suficiente y aunque reciben apoyo de padres y organismos, necesitan oxígeno para atender a los hijos de mujeres trabajadoras.

Alina Lorío Lira.CORRESPONAL /[email protected]

A los 18 años de existencia, el Centro de Desarrollo Infantil “Nuevo Amanecer”, de Ocotal, enfrenta una de sus peores crisis.

La reducción de la matrícula en un 30 por ciento, este año, fue una de las medidas para afrontar las dificultades económicas. La matrícula actual es de 170 niños de cero a seis años.

La capacidad física instalada del centro es de 210 menores, cantidad que han mantenido en sus mejores años, recordó Vilma Medina, directora del centro.

PRESUPUESTO INSUFICIENTE

Explicó que el gobierno asigna 6,000 córdobas para el mantenimiento del CDI y unos 13,000 córdobas para el pago de planilla de 18 trabajadoras, entre personal docente, cocina, enfermería y limpieza, personal que devenga salarios bajísimos.

Sin embargo, con esta planilla asignada por el gobierno, el CDI se vería obligado a aceptar una matrícula de apenas 80 ó 90 infantes, cuando la demanda es de 300 niños, hijos de mujeres trabajadoras, señaló.

Medida que no es adoptada porque el Comité de Padres de Familia sostiene con actividades de recaudación de fondos una ayuda de 350 córdobas mensuales para cada una de las ocho o diez voluntarias para garantizar la atención de los niños, indicó.

Así mismo, el Comité Nueva Nicaragua mantiene una ayuda de 500 dólares mensuales desde el año 1988, cuando “los alemanes de la ciudad de Wiesbaden se enamoraron del CDI”, comentó Medina.

Manifestó que los padres de familia aportan mensualmente un promedio de 70 córdobas cada uno, sin embargo, si éstos tuvieran que costear todos los gastos y servicios, tendrían que pagar uno 600 córdobas mensuales.

DEMANDAS NO ESCUCHADAS

El mantenimiento del centro es una de las grandes dificultades. La profesora Vilma Medina informó que envió al ingeniero Edward Centeno, alcalde de Ocotal, un proyecto para la renovación de los juegos infantiles como columpios, subibajas, caballitos, canastas, entre otros que tanta falta hacen para la recreación de los niños.

“El alcalde ha sido positivo porque ya envió a los encargados de proyectos de la municipalidad a hacer la respectiva evaluación y ya se presentaron las proformas”, sostuvo la directora del CDI.

Sin embargo, el CDI no ha tenido la misma suerte con los diputados departamentales Octavio Álvarez (FSLN) y Carlos Gadea (PLC), a quienes solicitaron pintura para el edificio y el mantenimiento del jardín.

“No he recibido respuesta concreta al respecto”, enfatizó la profesora Medina, quien ha trabajado con mucha dedicación en el Centro Infantil, durante los últimos 18 años de su docencia.

FORMACIÓN COMPLETA

Recorriendo sala por sala, de seis en total, se observan tres educadoras en lactantes y cuatro en infantes. Ellas brindan educación inicial a los niños en edades de cero a tres años, trabajando con los horarios de vida de acuerdo a la programación de actividades del Ministerio de la Familia.

Las educadoras brindan atención especial a los niños para el desarrollo auditivo, visual y del lenguaje, de sus movimientos y la formación de hábitos, dijo Vilma Medina, directora del centro.

En los tres niveles de pre escolar, seis educadoras ofrecen los programas del Ministerio de Educación y el método Montesori, desarrollando en los niños, los procesos alimenticios, formación de hábitos higiénicos, cívicos y de orden para la formación de sus valores, añadió.

La alimentación en la medida de sus posibilidades es balanceada con carbohidratos, proteínas, grasas, azúcares, vitaminas y carbohidratos en el complemento de desayuno, refresco, almuerzo y merienda que de lunes a viernes ofrecen a los niños, indicó Medina.

Este año el PMA ha donado al CDI una cantidad considerable de cereal, leche y aceite para la alimentación de los niños y el personal a cargo.

También la Fundación María Auxiliadora de esta ciudad proporciona, a cambio de una pequeña remuneración, alimentos como harina, leche en polvo, trigo y cereal.  

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