- EE.UU. califica de exitosa la operación , pero se cree que la mayoría de los combatientes talibanes y de Al-Qaeda huyeron
- El comandante en jefe de las
fuerzas en Afganistán dijo que la lucha contra terroristas está lejos de terminar
Paúl HavenAP
AFGANISTÁN.- La Operación Anaconda fue declarada un éxito por el general Tommy Franks, comandante en jefe de las fuerzas en Afganistán. Franks advirtió que la lucha contra los terroristas está lejos de terminar.
La operación comenzó el 2 de marzo para sacar a los combatientes del Talibán y de Al-Qaeda de Shah-e-Kot. Las posiciones enemigas cayeron la semana pasada, pero algunos comandantes afganos y estadounidenses creen que la mayoría de los combatientes escapó.
El comandante afgano Abdalá dijo que los combatientes enemigos huyeron durante los intensos bombardeos de Estados Unidos. Otro comandante, Abdul Wali Zardran, dijo que las fuerzas de la coalición no erradicaron a los combatientes de al-Qaeda.
“Los estadounidenses no escuchan a nadie”, dijo Zardran. “Hacen lo que quieren. La mayoría de la gente escapó. Uno no puede considerar que eso fue un éxito”.
“Aún tenemos trabajo que hacer”, dijo Franks durante una conferencia de prensa en la base aérea de Bagrm, al norte de Kabul. “Si pregunta a alguno de estos soldados, le dirá que está aquí para cumplir con la tarea”.
En días recientes, canadienses, estadounidenses y otros soldados de la coalición han entrado en 30 cuevas y han hallado municiones, ropa, suministros y documentos importantes, dijo el capitán Steven O’Connor, vocero de la 10a División de Montaña.
LOS ÚLTIMOS ENFRENTAMIENTOS
Un oficial del Pentágono informó que las fuerzas especiales del ejército estadounidense atacaron un convoy de tres vehículos que transportaba a supuestos combatientes de Al-Qaeda fuera del Valle de Shah-e-Kot, al este de Afganistán.
El ataque ocurrido el domingo dejó 16 supuestos combatientes muertos y uno herido, dijo el oficial, quien pidió permanecer en el anonimato. Una persona fue detenida.
El enfrentamiento tuvo lugar unos 112 kilómetros al sur de Gardez, en la provincia de Paktia. La fuente aseguró que algunos pasajeros en el convoy llevaban granadas y otras armas.