Mi corazón sencillo se va de vacaciones,
lo expulsaron del aula donde aprendió a querer,
está cansado y triste de restar ilusiones;
de sumar besos falsos hoy lo mismo que ayer.
Ya no quiere que le hable de sabias ecuaciones,
de besos y de abrazos ya nada quiere saber,
el pobre se hizo viejo hilvanando canciones;
que nunca las mujeres supieron comprender.
Fue el más tímido alumno de la clase primera,
y hoy va de vacaciones en plena primavera.
Maestría de mi barrio tenle tú compasión;
Y si un día regresa de vagar ya cansado,
extiéndele matrícula como a un niño aplicado,
en la escuelita alegre que abrió tu corazón.