Freddy Potoy [email protected]
Siempre he considerado que don Julio Centeno Gómez es buen civilista. Lo reitero, pero no ha sido un buen funcionario público. Durante la administración del ex presidente Arnoldo Alemán, como titular de la Procuraduría General de Justicia, jamás golpeó duro la mesa contra los actos de corrupción y menos que acusara a algún corrupto del gobierno. No era para menos, su amigo Arnoldo Alemán lo podía destituir del cargo y prefirió hacerse el desentendido con el clamor del pueblo que estaba soportando sobre sus hombros a una pandilla de ladrones.
A veces don Julio me da la impresión de ser como los niños caprichosos: si ellos tienen primero el juguete, no te lo prestan y si no lo tienen, protestan porque no se lo dieron primero a ellos.
Ahora que la Procuraduría General de Justicia por primera vez asume la sartén por el mango y se faja en los Juzgados de Managua acusando a un grupo de pillos que sangraron hasta más no poder a una institución estatal que no tenía de dónde sacarle sangre, el Fiscal General de la República se queja porque no fue tomado en cuenta durante las investigaciones que realizó la Dirección de Investigaciones Criminales de la Policía Nacional. ¡Ve qué lindo!
Si quiere el juguete del Canal 6, el doctor Julio Centeno Gómez y su cuerpo de fiscalitos deben empezar a moverse y demostrar con hechos que quieren ayudar a castigar a los delincuentes. Entonces veremos si el Fiscal pide que se investigue a Alemán en este caso que es mencionado a cada momento. Según el expediente judicial del Canal 6, hay mucho material que procesar y sería bueno ver en acción a un Fiscal beligerante con ganas de llevar al banquillo de los acusados a los que delinquieron. Muchos queremos ver la garra del Fiscal Centeno y ver si es capaz de acusar a sus ex compañeros de gobierno y si osa desafiar al poder.
Por otro lado, algo preocupante que se debe observar con mucho detenimiento es el “síndrome de los Jueces Suplentes”. Los antecedentes indican que estos señores son expertos en ensuciar los juicios de corrupción.
Recordemos al entonces juez suplente Walter Solís sacándole las pestañas del fuego al ex director general de Ingresos y amigo personal de Alemán, Byron Jerez Solís. Luego, la juez suplente Alia Domingo Ampié, rescatando de las rejas a la ex funcionaria del Ministerio de Salud, Rosario Meza y siete personas más involucradas en un escándalo de medicinas. ¡Uffff!
Ahora, el primer caso de corrupción que el nuevo gobierno lleva a los tribunales, es recibido por la juez suplente Gertrudis Arias. Esperemos que Arias salve el honor de los Jueces Suplentes del cuestionado Poder Judicial. Ojalá que esta señora utilice la espada de la justicia y le “corte las manos” a los corruptos y de paso los mantenga en la cárcel. La juez Arias tiene una gran responsabilidad: hacer justicia.
El Ejecutivo debe saber que el FSLN puede sacar provecho con su juzgado que lleva el caso del Canal 6.