Ricardo Galán fue embajador de México en Nicaragua tres veces. Lo fue durante el gobierno de Anastasio Somoza, del gobierno de Violeta Barrios y finalmente con el gobierno del presidente Arnoldo Alemán.
Durante el gobierno de la presidenta Violeta Barrios, el diplomático cobró notoriedad al ser visto en varias ocasiones acompañando al padrino del presidente Alemán, Jaime Morales Carazo, cuando éste reclamaba la vivienda que le fue confiscada y que ocupa el ex presidente Daniel Ortega desde 1979.
Algunos dirigentes del FSLN durante la administración de la presidenta Violeta Barrios, se quejaron del embajador Galán ante el ex presidente de México, Carlos Salinas de Gortari, y esa queja fue escuchada porque Galán fue removido de su cargo.
Sin embargo, durante el gobierno de Arnoldo Alemán, mediante supuestas gestiones realizadas por Jaime Morales Carazo, Galán fue nombrado nuevamente Embajador de México en nuestro país.
Galán también ocupó el cargo de Embajador azteca en Colombia, donde cobró notoriedad cuando sirvió de enlace durante el secuestro de unos diplomáticos en la sede que ocupa la embajada de República Dominicana en ese país.
Ricardo Galán jamás ocultó su estrecha amistad con los altos funcionarios del gobierno de turno y especialmente con el presidente Arnoldo Alemán, a quien sirvió de asesor en asuntos internacionales desde septiembre del 2001.
Galán adquirió una casa en las costas del balneario de Casares, en Carazo, y cuando la inauguró su principal invitado fue el presidente Arnoldo Alemán Lacayo. El ex diplomático y ahora prófugo de la justicia nicaragüense era también socio de la compañía Servicios Aéreos de Nicaragua S.A. (Sansa).