Congreso contra derrames petroleros

Nicaragua es sede de la reunión de la red de resistencia de las actividades petroleras Moisés Martínez [email protected] Nicaragua fue el país seleccionado en la región centroamericana para ser la sede de la reunión anual de la red de resistencia de las actividades petroleras, denominada “Oilwatch Mesoamérica”. Según el organismo ambientalista Centro Humboldt, “Oilwatch Mesoamérica” […]

  • Nicaragua es sede de la reunión de la red de resistencia de las actividades petroleras

Moisés Martínez [email protected]

Nicaragua fue el país seleccionado en la región centroamericana para ser la sede de la reunión anual de la red de resistencia de las actividades petroleras, denominada “Oilwatch Mesoamérica”.

Según el organismo ambientalista Centro Humboldt, “Oilwatch Mesoamérica” es una red de Derechos Humanos, indígenas, religiosos y grupos locales de países como México, Guatemala, Nicaragua, Honduras, Belice, El Salvador, Costa Rica y Panamá, que lucha por incidir en los procesos industriales que impactan negativamente sobre el medio ambiente.

Los representantes de la “Oilwatch Mesoamérica” se encuentran reunidos en Managua, en donde los dos temas principales que se discuten son la incidencia sobre la implementación de nuevas opciones de energía que ayuden a Centroamérica a “liberarse” de la dependencia del uso de combustibles fósiles, además de las acciones a realizar en el transcurso de este año 2002.

La “Oilwatch Mesoamérica” se creó en 1995 con el fin de desarrollar estrategias globales para ayudar a las comunidades afectadas por los derrames de petróleo.

De acuerdo con Humboldt, la actividad petrolera es catalogada como una de las de mayor peligro para los ecosistemas terrestres y marinos, ya que destruye bosques y manglares con tal de extraer el hidrocarburo. Además, coloca en riesgo la salud de los miles de pobladores que se dedican a la agricultura y la pesca para subsistir.

“Es clara la dependencia de Nicaragua hacia el consumo de los hidrocarburos como una fuente de energía. A finales de la década pasada, Nicaragua consumía un 30% de energía hidroeléctrica, y el resto lo generaba a base de petróleo”, reza textualmente el comunicado del Centro Humboldt.

Finalmente se destaca que Nicaragua está trabajando por un mayor desarrollo sostenible y la actividad petrolera compatible con las actividades económicas nacionales al firmar acuerdos internacionales como el Protocolo de Kyoto, Japón, para reducir la emisión de dióxido de carbono en la atmósfera.  

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