Y la luz se hizo

Tito Rondón [email protected] Las luces en el estadio de Managua fueron inauguradas el sábado 16 de febrero de 1957, con el 5 Estrellas enfrentando a las “Estrellas de Emilio Cabrera”, un grupo de jugadores profesionales cubanos, incluyendo varios Grandes Ligas. Un rugido de asombro escapó de 23.000 gargantas (dejamos 150.000 córdobas en taquilla) al ver […]

Tito Rondón [email protected]

Las luces en el estadio de Managua fueron inauguradas el sábado 16 de febrero de 1957, con el 5 Estrellas enfrentando a las “Estrellas de Emilio Cabrera”, un grupo de jugadores profesionales cubanos, incluyendo varios Grandes Ligas.

Un rugido de asombro escapó de 23.000 gargantas (dejamos 150.000 córdobas en taquilla) al ver un mar de luz inundar el estadio. Recuerdo que la grama se veía intensamente verde bajo esas luminarias matizadas por la oscuridad de la noche. Nunca he visto brillar tan intensamente al estadio como en ese momento.

Nada menos que Camilo Pascual abrió por los cubanos, un estelar Grandes Ligas de los Senadores de Washington. Sus compañeros eran no menos famosos.

Enrique Izquierdo sustituyó a Andrés Fleitas en la expedición, y fue el receptor. Panchón Herrera estaba en la inicial, y Tony Campos, que se iba a quedar jugando en Nicaragua, reemplazó a Amado Ibáñez en la intermedia.

Uno de los jugadores más publicitados fue Willy Miranda, considerado hasta hoy como el mejor short defensivo en la historia de Cuba; jugaba con los Orioles de Baltimore. El antesalista era Tony Taylor, quien ese año sería el intermedista de los Cachorros de Chicago.

En los jardines el ex Grandes Ligas Carlos Paula estaba en el right, el prometedor Ángel Scull en el center, y de los Dodgers de Brooklyn uno de los héroes de la Serie Mundial de 1955, Sandy Amorós.

Los cubanos atacaron desde el principio a Alejandro Canales (ponchó a Amorós), fueron un poco frenados por otro antillano, David Jiménez, Scull le dio jonrón a Goyito López, Mundito Roberts no sacó out, e Izquierdo la sacó ante Jonathan Robinson, para un triunfo de 14-1.

Pascual abanicó a nueve en siete entradas, cediendo los seis imparables nicas, y el veloz ligaminorista Julio “El Guarao” Guerra retiró a los seis que enfrentó, los últimos cinco ponchados en fila.

En el cierre del primero tuvimos uno de los tres alegrones del juego, cuando Fito García le conectó doble a Pascual. En el cuarto inning Eduardo Green conectó tubey, y “Momo” Niño Obando dio rola fuerte sobre segunda de hit al jardín central para la única carrera cedida por Pascual.

Pascual se embasó en la apertura del séptimo, y corrió por él otro pítcher, el flaco René Valdés “Látigo” Gutiérrez. Con corredores en primera y segunda, Willy dio rola a tercera. Orlando O’Farrill levantó y pasó a segunda para el primer out, y Argelio Córdoba dobló a primera para el segundo. El “Látigo” dobló tercera y se vino a home, pero el Momo le tiró a Kent Taylor en home para el primer triple play bajo las luces en nuestro país.

El día siguiente, domingo, el Granada cayó 8-4 ante los cubanos bajo la luz del sol. Pero el sol ya nunca sería necesario para jugar beis en Nicaragua.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí