- Se acabó el cuento de que en el verano el precio es más caro
Gerardo Bravo [email protected]
La comercialización de la leche ha mantenido un permanente vaivén, cuyo ritmo está en dependencia de las estaciones del año, en invierno más barata y en verano, por la supuesta falta de pasto, más cara, pues los rendimientos se reducen.
En la estación lluviosa (mayo-octubre) el valor del producto lácteo bajaba tanto que algunos ganaderos tomaban la decisión de botarla. Efecto contrario ocurría en la estación seca.
Pero hoy ese fenómeno de los precios parece estar casi superado, ya que las plantas procesadoras en el país y los acopiadores extranjeros han estabilizado los precios sin tomar en cuenta la estación del año.
Pero esa estabilidad en el precio de la leche tiene sus exigencias. “Por ejemplo, Parmalat paga a 15.60 córdobas el galón, y los acopiadores se lo pagan a los productores a 13.50, todo dependiendo de la calidad del producto”, aseguró el productor Manuel Zelaya, miembro de la cooperativa La Unión, asentada en el municipio de Cuapa, Chontales.
Señaló que antes los acopiadores pagaban lo que ellos querían a los ganaderos por la leche, hoy eso ha terminado.
SALVADOREÑOS Y HONDUREÑOS
“La mejoría de los precios de la leche la iniciaron los salvadoreños, después le siguieron los hondureños”, afirmó el médico veterinario de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) de Chontales, Emigdio Hernández.
Agregó que los “buenos precios” que pagan, tanto salvadoreños como hondureños, es para leche de inferior calidad, por ejemplo ellos están pagando entre 10 y 11 córdobas el galón.
Indicó que el queso que se produce de esa leche de inferior calidad es para abastecer la industria alimenticia salvadoreña. Estas personas están presentes en La Gateada, El Almendro, Acoyapa, todas localidades de Chontales.
“MANTEROS” ESTÁN DESAPARECIENDO
Pero hay otro “estatus”: los queseros artesanales, conocidos con el nombre de manteros, éstos también son pequeños acopiadores de leche a pequeña escala. “Estas personas se llevan la leche fiada y le pagaban al productor el día sábado y hasta ese momento ellos le ponían precio y para remate nos salían con que les había ido mal y quienes pagaban los platos rotos éramos nosotros los ganaderos”, aseguró Zelaya.
Por su parte, Hernández calificó a los “manteros” como “bandidos”, y aseguró que cada día hay menos, “pero hay algunos que siguen funcionando como intermediarios con los acopiadores”.
Los ganaderos solicitaron la reparación de caminos de acceso, para poder sacar la leche a tiempo y que mantenga su calidad “A”.