- Esperan que identifique amenazas auténticas
Rafael CañasEFE
WASHIGTON.- Rusia pidió hoy a EE.UU. que identifique primero las amenazas reales antes de continuar su política de ataques verbales contra Iraq, Irán y Corea del Norte, que constituyen el último objetivo de las advertencias de Washington.
La continuación de la guerra contra el terrorismo, la política hacia Irak, Irán y Corea del Norte y las negociaciones para la reducción de armas nucleares, centraron la reunión de hoy entre el presidente de EE.UU., George W. Bush, y el primer ministro ruso, Mijail Kasianov.
“Debemos identificar peligros auténticos, no imaginarios. Para ello trabajaremos conjuntamente”, declaró el responsable ruso al salir de la Casa Blanca.
EL EJE DEL MAL
La reunión se celebró pocos días después que Bush proclamara que Irak, Irán y Corea del Norte constituyen un “eje del mal” por sus programas de armas de destrucción masiva y su cooperación con el terrorismo.
Este nuevo frente de la política exterior ha sido reiterado en los últimos días por otros miembros del Gobierno de EE.UU., como el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, o la consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice.
Además, los avisos de EE.UU. han ido mezclados con la advertencia de que este país se reserva el derecho de lanzar “golpes preventivos” para evitar nuevos atentados terroristas o ataques con armas de destrucción masiva.
POCO ENTUSIASMO
Lo que en EE.UU. se llama ya la política del “eje del mal”, había sido acogida con frialdad por varios de sus aliados europeos, y Kasianov no se mostró muy dispuesto a secundar incuestionablemente a Washington sin haber comprobado primero la veracidad de las acusaciones.
Kasianov dijo que los servicios de inteligencia de EE.UU. y Rusia trabajarán estrechamente “para identificar correctamente todos los problemas”.
Si bien no quiso hablar en concreto de ningún país, el primer ministro ruso recalcó que “debemos ofrecer evidencia para asegurarnos de que esas amenazas realmente existen”.
Un portavoz estadounidense eludió responder al desacuerdo que parecen indicar esas declaraciones, y consideró que muestran la disposición de EE.UU. y Rusia a continuar “la excelente cooperación en información antiterrorista puesta en marcha desde el 11 de septiembre”.
Rusia lleva años en el punto de mira de EE.UU., que quiere que Moscú suspenda sus exportaciones a Irán de armas convencionales y tecnología nuclear para centrales eléctricas, así como el final de la cooperación a título privado de técnicos rusos en la mejora de los misiles iraníes de alcance medio.
George Bush y Mijail Kasianov también hablaron sobre la marcha de las negociaciones para la reducción de los arsenales nucleares de EE.UU. y Rusia.
Ambos gobiernos se han comprometido a recortar en dos tercios sus armas nucleares estratégicas, pero las conversaciones afrontan varias diferencias acerca de si deben firmar un tratado vinculante, y si las ojivas atómicas retiradas de servicio serán desmanteladas.
Además, se intenta conjugar todo ello con las discusiones sobre la puesta en marcha de la defensa antimisiles que EE.UU. quiere instalar para defender su territorio de un hipotético ataque terrorista o de países como Corea del Norte, Irán o Iraq.
Kasianov no quiso indicar el estado de esas conversaciones, y dijo que “nuestros equipos negociadores están trabajando para solucionarlo”.
Washington y Moscú esperan cerrar el acuerdo para que se firme en mayo próximo, durante la prevista visita de Bush a Rusia.
La Casa Blanca y el Kremlin están ultimando los detalles para ese viaje, que se celebrará esta primavera, posiblemente a finales de mayo, aunque las fechas exactas no han sido anunciadas oficialmente.
Putin recibiría a Bush en su ciudad natal de San Petersburgo, en devolución a la acogida que el presidente estadounidense dio a su homólogo en noviembre, en su rancho de Crawford (Texas).