Jorge Ruiz LardizábalEFE
VARSOVIA.- Los polacos están espantados al descubrir que algunos equipos médicos de urgencia asesinaban a sus pacientes para cobrar comisiones a las funerarias, a las que proporcionaban información sobre los difuntos.
Este tenebroso procedimiento fue develado en Lodz, al oeste de Varsovia, por “Gazeta Wyborcza”, el diario polaco de mayor tirada, y ya ha dado lugar a varias detenciones, entre ellas las de dos médicos involucrados en tan macabras prácticas.
El periódico reveló que algunos equipos de ambulancias de los servicios de urgencia inyectaban a los pacientes un fármaco llamado “Pavulon” para acelerar su muerte.
El “Pavulon” es un derivado sintético del veneno amazónico curare que provoca la flacidez de los músculos y, como consecuencia, la paralización de los pulmones y la asfixia mortal del enfermo.
REMINISCENCIAS
El diario señalaba que entre los empleados del servicio de urgencia había incluso un doctor, cuya identidad no fue revelada, al que sus compañeros le pusieron los apodos de “El Angel de la muerte” y “Mengele”, en alusión al famoso médico nazi del campo de exterminio de Auschwitz que llevó a cabo experimentos inhumanos con los presos.