Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/[email protected]
La disciplina se hará valer este año escolar, se exigirá a los estudiantes el uniforme azul y blanco, zapatos negros, aunque sea el uniforme viejito, “no se permitirán chapitas ni pantalones ‘cholos’ ”, advirtió Shirley Cardoze, directora del Instituto “Manuel Hernández”, en la inauguración del año escolar.
En Carazo, los centros de enseñanza realizaron un acto de apertura de año de forma independiente para dar la bienvenida a los alumnos.
El Ministerio de Educación por su parte, delegó a un funcionario la supervisión de cada centro para constatar el transcurso de la jornada.
Mientras, el acto central de inauguración del año 2002 se realizó el pasado martes en el auditorio de la Escuela “Ricardo Morales Avilés” en Jinotepe, presidido por la delegada Fanny Vázquez Zepeda y contó con la bendición de monseñor Bismarck Carballo.
UN DÍA DE FIESTA
El primer día de clases fue catalogado como “un día muy especial y de fiesta” para los directores de centro, y en algunos casos hasta se planificó música para recibir con alegría este nuevo reto, en la joven vida de miles de alumnos.
La directora del Instituto “Manuel Hernández” se mostró complacida con la apertura y dijo que pese a las dificultades que enfrentaron con la renuncia de tres maestros y una cancelación de contrato, el centro está capacitado para atender a los 1,400 estudiantes que se matricularon.
Cardoze explicó que esas vacantes fueron reemplazadas con otros maestros y también agradeció el apoyo de los padres de familia que dieron un aporte voluntario para restaurar unos 200 pupitres que están en mal estado, situación que la definió como el único problema que por ahora tienen que resolver, ya que hay faltante de sillas en el centro.