- Canciller asegura que resultado de investigaciones podría incluso llevar a la cárcel a responsables
- Iniciativa pone al descubierto las cuotas obligatorias del PLC a los empleados públicos
Nidia Ruiz López [email protected]
El canciller Norman Caldera dio a conocer que se han detectado anomalías en varias representaciones diplomáticas en el exterior, y que los resultados de las investigaciones determinarán las sanciones que se impondrán.
“Los que aparezcan involucrados, obviamente no sólo se van a cambiar, ojalá podamos echarlos presos”, comentó el canciller.
Las investigaciones, que girarán en torno a deudas, actuaciones indebidas de diplomáticos e incluso el desfalco de 18 mil dólares, pusieron al descubierto las donaciones obligatorias que la pasada administración exigía a los empleados públicos para las arcas del partido de gobierno.
“Ya les vamos a avisar cuando se terminen las investigaciones, si anunciamos ahorita podemos alertar a las personas que pueden estar involucradas y no queremos hacer eso”, dijo el canciller, que declinó ofrecer más detalles.
El año pasado Nicaragua inició investigaciones en la Embajada de Nicaragua en Costa Rica por varias anomalías que se encontraron, hasta el momento de entregar no conoció los resultados de dichas averiguaciones.
EL CASO DE BRASIL
Caldera fue consultado sobre una deuda dejada en la Embajada de Nicaragua en Brasil por el ex ministro consejero de esa representación, Carlos Mario Peña, y que asciende a seis mil dólares.
“Hay problemas en varias de las embajadas y se están investigando esos problemas”, se limitó a decir el funcionario.
Según Peña, el 2 de mayo del 2001, el entonces embajador de Nicaragua en Brasil, Edgard Solís Martínez, envió una circular a todos los empleados de la Embajada para que aportaran dos salarios a la campaña del PLC.
En cartas originales y notariadas, Peña mostró una correspondencia fechada el cuatro de mayo de ese año en la que le informa al ex embajador Solís que no cuenta con los seis mil dólares exigidos, pero que si le orienta una forma de obtener un préstamo los entregaría.
El 25 de mayo, en una nueva carta, Peña le dice a Solís que ya recibió las instrucciones para el préstamo, pero le advierte que si por alguna razón debe abandonar el puesto, que su sucesor o la Embajada asuman la deuda contraída para cumplir con el PLC, a fin de que su nombre no quede manchado.
El 27 de mayo, Solís le firma a Peña un recibo por los seis mil dólares que servirán para la campaña del PLC. El cuatro de octubre de ese mismo año, Peña es cesanteado en sus funciones y le envía una nueva carta a Solís en la que le recuerda la salvedad con la que había entregado el dinero, por lo que le pide que informe a la Cancillería de la deuda para que la sede diplomática la pague.
“Yo no he dejado deudas como se pretende hacer creer, porque la Embajada estaba advertida de mis condiciones”, dijo Peña.
¿Y EL DINERO?
LA PRENSA intentó comunicarse con David Robleto, tesorero del PLC en la fecha mencionada por Peña, para consultar sobre el ingreso de esa donación de empleados públicos desde Brasil, pero sólo pudimos dejar un mensaje en su teléfono.
Alejandro Fiallos, actual vocero presidencial y que también fungió como vocero de la campaña electoral del presidente Enrique Bolaños, dijo que a la tesorería de la campaña de Bolaños no entró ninguna donación proveniente de la Cancillería.