AFP
BUENOS AIRES.-Al son de cacerolas decenas de miles de argentinos protestaron la noche del viernes contra la grave situación económica y social en manifestaciones que transcurrieron en general pacíficamente en todo el país, pero en Buenos Aires hubo choques con la Policía tras una multitudinaria concentración en la Plaza de Mayo.
Bajo una lluvia que devino en diluvio, vecinos de todos los barrios de Buenos Aires convergieron en la histórica Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno. La protesta transcurrió estruendosa pero pacíficamente, sin embargo, al dispersarse la multitud se registraron choques entre policías y pequeños grupos de manifestantes.
El intercambio de piedras, gases lacrimógenos y balas de goma dejó un saldo de al menos cinco policías heridos, según las autoridades, y 33 manifestantes lesionados, ocho de los cuales fueron hospitalizados, dijeron fuentes médicas.
Veintiún manifestantes fueron detenidos, se informó oficialmente.
El gobierno, que temía que la protesta derivase en disturbios, consideró que en relación con las anteriores, tuvo un “costo menor” en daños personales y materiales, según declaró el secretario de Seguridad Interior, Juan José Álvarez, a Radio Mitre.
La protesta, promovida por organizaciones vecinales, tuvo una masiva respuesta, y se cumplió con tranquilidad y ruido de cacerolas en numerosas ciudades argentinas, como Rosario (250 km al noreste), Córdoba (800 km al centro), Tucumán (1,200 km al noroeste), San Luis (850 km al centro-oeste), Mar del Plata (400 km al sur), Mendoza (1.000 km al centro-oeste) y La Plata (60 km al sur).
FUE PROGRAMADO
-El cacerolazo fue convocado por una Asamblea Interbarrial, a diferencia de los tres anteriores que surgieron en forma espontánea.
-El gobierno del presidente Eduardo Duhalde había perdido el sueño temiendo que la protesta deviniera en disturbios, como los de hace más de un mes, cuando tras un cacerolazo siete personas murieron en la Plaza de Mayo y numerosos comercios y bancos de la zona céntrica fueron destrozados.
-Tras protestar en sus barrios, los vecinos marcharon hacia la Plaza de Mayo, donde llegaron a sumar 25,000 personas según medios de prensa. La Policía calculó en 7,000 la cantidad de personas reunidas en ese lugar.
-Cuando la multitud prácticamente había dejado la Plaza de Mayo, la Policía disparó gases y balas de goma. Jóvenes, algunos con el rostro cubierto, lanzaron piedras y cocteles molotov.