El buen manejo forestal permite el incremento de las zonas boscosas, según se desprende de los resultados observados en Diriamba, Carazo. Aquí una zona boscosa en la parte norte del país.

Surge esperanza forestal en Carazo

Bosque de Diriamba creció alrededor de 18 metros cúbicos en diámetro y altura Productores podrían tener ingresos de alrededor de siete mil dólares por buena explotación de bosques Juan Carlos Bow [email protected] Un bosque en la zona de Diriamba, Carazo, ha venido creciendo en los últimos años, aunque en el 2001 registró un mayor crecimiento, […]

  • Bosque de Diriamba creció alrededor de 18 metros cúbicos en diámetro y altura
  • Productores podrían tener ingresos de alrededor de siete mil dólares por buena explotación de bosques

Juan Carlos Bow [email protected]

Un bosque en la zona de Diriamba, Carazo, ha venido creciendo en los últimos años, aunque en el 2001 registró un mayor crecimiento, debido a la buena aplicación de tratamientos boscosos por parte de productores del lugar.

El bosque ubicado en la comunidad de Santa Rosa en Diriamba sobre la cuenca del Río Grande de Carazo, actualmente tiene una extensión de 40 hectáreas.

Hace 12 años esas tierras eran ocupadas para la siembra de tabaco, aunque luego se utilizaron para el cultivo anual de frijoles y maíz, pero en los últimos años se dejó al abandono por lo cual se inició a desarrollar un área boscosa, según dijo Javier López, vicedecano de la Facultad de Recursos Naturales del Ambiente de la Universidad Nacional Agraria (UNA).

RECIENTE CRECIMIENTO

Eva Alexandra Orozco, ingeniera forestal, indicó que en el 2000, productores de la zona aplicaron cuatro técnicas de tratamiento boscoso, que hicieron aumentar el diámetro y altura del bosque.

Añadió que ese crecimiento fue de 18 metros cúbicos en la altura y diámetro del bosque, lo cual es “poco visto en la historia de los bosques secundarios”, porque éstos crecen naturalmente 2.5 centímetros al año.

Indicó que los tratamientos que se aplicaron fueron cuatro: regulación de especies no deseadas, raleo precomercial, liberación de lianas y poda de deformación.

Dijo que las tres primeras técnicas de tratamiento se aplicaron en su totalidad, pero que la poda de deformación faltó en un 70 por ciento del bosque.

Explicó que esas técnicas de tratamiento fueron aplicadas principalmente por 14 productores de las cooperativas Salvador Peña y Coopal, ambos ubicadas en esa zona de Diriamba.

BUENOS INGRESOS

Orozco dijo que en estas condiciones el bosque puede generarles utilidades a los productores por el orden de los 7,357 dólares.

Dijo que las ganancias podrían ser mayores pero los productores gastaron en la aplicación de las técnicas de tratamiento unos 1,800 dólares.

Aseguró que estas ganancias estarían basadas en la extracción de especies enteras o si no de estacas y postes, que se obtienen de las ramas de los árboles, con lo cual no se derriba el árbol entero.

Comentó que las principales especies del bosque son chocuago y genízaro, además de algunas especies de caobas. Y de otras especies comunes de la zona como granadillo y chopalchi.

López comentó que actualmente la mayor utilidad que tiene ese bosque para los productores es para leña, pues las especies que se podrían utilizar para la comercialización aún no pueden ser aprovechadas, ya que no han alcanzado los diámetros para el corte.

CUATRO TRATAMIENTOS

Los cuatro tratamientos utilizados en el desarrollo del bosque ubicado en la comunidad de Santa Rosa, tienen diferentes utilidades, según Eva Alexandra Orozco, ingeniera forestal.

Indicó que en la regulación de especies no deseadas el productor quita o tala los árboles que no le interesa o que son malezas.

La poda de deformación consiste en cortar las ramas que dañan la estructura vertical del árbol, mientras la liberación de lianas consiste en quitar los bejucos que corren alrededor del árbol o en la parte de abajo del bosque.

Agregó que el raleo precomercial se da cuando se cortan especies que no han alcanzado el diámetro mínimo de corte, pero que dificultan el desarrollo de los árboles más grandes.

Dijo que estas técnicas se aplican cada cinco años, por lo cual dentro de cinco años se van a aplicar otras técnicas o las mismas, según el estado del bosque.

Javier López, vicedecano de la Facultad de Recursos Naturales del Ambiente de la Universidad Nacional Agraria (UNA), comentó que durante los próximos cinco años el productor puede hacer una limpieza alrededor del bosque.

Esto en dependencia de la cantidad de maleza y bejucos, es decir pueden aplicar el tratamiento de la liberación de lianas.  

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