- Productor forestal segoviano pinta un futuro nada halagador para la región en los próximos meses
Benjamín Blanco y Alina Lorí[email protected]
El señor Luis Salgado Ruiz, uno de los más fuertes productores forestales de Jalapa, dedicado a la exportación de madera, reveló que el mercado de la madera seca está restringido por la baja en los precios internacionales que no se corresponden con el costo de extracción y procesamiento del producto.
“¿Para qué va a extraer un productor esa madera si se gastan 100 córdobas por sacarla y se vende a 80?, no tiene sentido”, argumentó.
La madera de pino seca puesta en Managua se está vendiendo a 3 córdobas el pie, pero puesta en El Salvador es pagada a dos córdobas, y cuando mucho a 2.20 córdobas, aseguró Salgado, quien perdió el cien por ciento de sus bosques de pino producto del avance incontrolable de la plaga del gorgojo.
Hace un año todavía, esa misma madera común de pino era vendida por los aserraderos a 0.24 centavos dólar, es decir, a unos 3 córdobas con 28 centavos.
Salgado comentó que los aserríos en Jalapa se han multiplicado porque sus propietarios prefieren no tener sus equipos en desuso, “aunque estén ganando poco y a veces hasta perdiendo”, apuntó, aunque aclaró que no es su caso, pues ha tenido la suerte de exportar a buen precio madera verde para Santo Domingo (República Dominicana) y Cuba.
MADERA Y AGUA ESCASEARÁN
Don Luis Salgado augura que en los próximos seis meses la madera escaseará. “Es un futuro negro, la madera para industria y viviendas desaparecerá de Jalapa, y lo que es peor aún, las fuentes de agua están secándose y no quedará ni para los sistemas de riego implementados en las actividades agrícolas”, advirtió.
Su preocupación radica en que en los próximos meses los inviernos se alejarán aún más de Jalapa y las aguas subterráneas y de los ríos se profundizarán por falta de la protección vegetal que en años anteriores garantizaban las 30,000 hectáreas de bosques devoradas por el gorgojo.
“De hecho, hasta la temperatura subirá a por lo menos 36 grados centígrados”, enfatizó.
En su opinión, los constantes movimientos de ministros y directores del Mag-For e Inafor, afectan cualquier esfuerzo que la sociedad civil quiera emprender para beneficio del sector forestal, pues en innumerables ocasiones estos funcionarios han estado ausentes en reuniones donde urge siempre la participación del Estado, y, por otro lado, los nuevos funcionarios casi siempre desconocen los acuerdos firmados por las antiguas autoridades.