AFP
BUENOS AIRES.- Una misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegará hoy a Buenos Aires para analizar “los problemas coyunturales y estructurales del sistema financiero” de Argentina, un país en bancarrota, que declaró la moratoria de su deuda pública.
La misión del Fondo —la segunda en una semana marcada por una polémica entre el organismo y las autoridades argentinas—, “va a ser estrictamente técnica” y va a analizar “los problemas coyunturales y estructurales del sistema financiero, que es un sector crítico”, anticipó el sábado el secretario de Finanzas, Lisandro Barry.
El gobierno del presidente peronista Eduardo Duhalde, quien asumió el 1 de enero en medio de una grave crisis institucional, dio parte de su voluntad de negociar con el FMI una reestructuración de pagos de la deuda pública de 141,000 millones de dólares, luego de la declaración de una moratoria el 23 de diciembre.
El ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, tiene previsto reiniciar las conversaciones con el FMI a principios de febrero. Los contactos con el FMI estaban en suspenso desde principios de diciembre cuando el organismo internacional se opuso a desembolsar un crédito de 1,264 millones de dólares.
Con respecto a la primera misión, un funcionario del Ministerio de Economía argentino explicó que se trató de técnicos de segunda línea del FMI que trabajaron sobre “el estado de las cuentas fiscales”.
También indicó que “se llevaron informes sobre la Ley de Emergencia” Económica que el Congreso aprobó recientemente y que puso fin a la convertibilidad (paridad de uno a uno entre el peso y el dólar que rigió desde 1991 hasta la semana pasada).
TENSAS RELACIONES
La llegada de la segunda misión se producirá en medio de una polémica entre el viceministro argentino de Economía, Jorge Todesca, y la subdirectora gerente del FMI, Anne Krueger.
Desde Washington, Krueger dijo el viernes que “el Fondo ayudará con consejos de política y asistencia técnica mientras (los argentinos) comienzan a atrasar un programa coherente” pero “mientras no lo tengan, no tiene sentido que hablemos de un programa de apoyo del Fondo para ellos”.
“No necesitamos que cada dos minutos un funcionario del FMI nos esté diciendo cómo tenemos que recorrer el camino”, replicó el sábado Todesca, calificando de “incoherente” y “ofensiva” una misiva de la funcionaria.
“La señora Krueger envió una carta, a los pocos días de asumir el gobierno (de Duhalde), que en sí misma era bastante incoherente, planteando una serie de cuestiones que no se sabía si eran condicionamientos o no, y que a mi modo de ver son ofensivas para la Argentina”, dijo Todesca.
En diciembre de 2000, el FMI organizó un paquete de ayuda multilateral para Argentina por 40,000 millones de dólares (13,600 millones del propio Fondo). En agosto de 2001 concedió 8,000 millones más para rescatar al país de la crisis, pero el dinero sólo sirvió para pagar intereses de la enorme deuda pública.