- El ansiado combate se verificará este sábado en Miami
Pablo Fletes [email protected]
Rosendo Álvarez tiene grandes planes para este 2002.
Con las gestiones que realiza eficientemente su manejadora Ana Francis Donaire, el campeón minimosca de la AMB tiene como primer gran reto su defensa de este sábado contra el tailandés Pitchinoi Siriwat, un ansiado combate que por una serie de inconvenientes no se ha podido desarrollar.
Después quiere unificar títulos con otros campeones de la categoría, para luego verse las caras por tercera ocasión con el mexicano Ricardo “Finito” López.
Sin embargo, antes de planear más allá de lo real, Rosendo debe poner la carne en el asador este sábado en Miami ante un rival como Siriwat, en un reto muy exigente quizás superior al de hace casi un año cuando superó en revancha al colombiano Antonio “Beibis” Mendoza para capturar el título mundial.
Aunque es cinco años menor que el campeón pinolero, Siriwat ha logrado construir un respetable palmarés de 26 triunfos, una derrota y 11 despachados por la vía del sueño, desde su debut profesional en agosto de 1993 contra Melvin Magramo.
Pitchinoi se mantuvo invicto solamente en 7 combates, ya que sorprendentemente en su octava pelea recibió la oportunidad de disputar el título minimosca ante el venezolano Leo Gámez.
Por supuesto, amparado en su vasta experiencia Gámez ganó por nocaut técnico en seis asaltos, pero el tailandés siguió adelante con una racha de diez triunfos que le permitió conquistar el mismo título en diciembre de 1995, cuando venció por nocaut técnico en dos asaltos al japonés Keiji Yamaguchi.
Con este triunfo, Siriwat se logró lavar la imagen de su derrota ante Gámez y logró construir una serie de defensas de su corona ante Sang-Chul Lee en el 97; Kaj Charbandit y Tae-Kil Lee en el 98; el filipinio Joma Gamboa en el 99; y Sang-Ik Yang en febrero del 2000.
El Ejecutivo de la AMB desconoció a Siriwat en julio del 2000, por no querer realizar su defensa mandatoria contra Rosendo.
Supuestamente, el tailandés no quiso hacer el combate por enfermedad, por lo que fue ubicado como retador obligatorio al ganador del pleito Álvarez vs. “Beibis” Mendoza.
CUATRO TRIUNFOS
Pero después que fue desconocido, Pitchinoi ha logrado cuatro triunfos en combates de preparación, y después del compromiso fallido en agosto del año pasado en Beijing, China, por fin se verá la cara con un Rosendo muy conocido en el continente asiático ya que el pinolero construyó las primeras defensas del título mínimo con dos triunfos en Japón y un tercero en Tailandia.
“Ha sido una tarea ardua lograr la realización de este combate. Pero todos los problemas ya quedaron atrás, y deben estar seguros que daré todo lo de mí para seguir como el único campeón mundial de los nicaragüenses”, comentó Rosendo, vía telefónica desde Miami.
El campeón reconoció la calidad de Siriwat, su historial y desarrollo como ex campeón del mundo.
Por eso, ha puesto todo de su parte para lograr las mejores condiciones físicas posibles para un compromiso de tanta importancia.
“La vida de un campeón significa mucho sacrificio, porque uno de debe alejar de su familia, de sus hijos y toda la gente que lo quiere, para meterse por entero a un campo de entrenamiento. Uno debe sacrificarse, pero estoy motivado para salir adelante”, añadió el campeón, muy seguro del riesgo mayúsculo que debe enfrentar este sábado.
“Siriwat es un boxeador que ha evolucionado. Es joven, rápido, sabe moverse en el ring porque tiene un entrenador latino, pero yo tengo la experiencia y el punch necesario para acabar la pelea por la vía del nocaut o decisión en doce asaltos. He trabajado duro en los entrenamientos con Julio Gamboa y Celso Chávez (su adiestrador) y voy a demostrar que los nicaragüenses tendrán campeón para largo rato”, finalizó Álvarez.
EL TRABAJO DE ANA FRANCIS
Sin hacer mucha bulla, Ana Francis Donaire, manejadora y esposa de Rosendo Álvarez, ha gestionado eficientemente los últimos combates del campeón nicaragüense de la AMB.
Pero lo más importante, es que ha logrado encausar la carrera de Rosendo en un gran objetivo: defender el título y unificar en busca de bolsas jugosas que deben asegurar su futuro económico.
En Rosendo se nota mayor madurez, sentido común de sus prioridades y el debido alejamiento a los conflictos que han afectado su imagen como peleador profesional. “Ana Francis ha sido mi principal soporte en mi carrera… Por eso no sólo se merece el título de apoderada del año y mejor activista, sino la ‘esposa del año’ por el apoyo que me ha brindado”, dijo Álvarez desde Miami, muy convencido de la urgencia de cambiar su imagen de conflictivo a peleador maduro y responsable.