Edgard Tijerino M. [email protected]
La pregunta es vieja, tiene barbas, pero nunca pierde actualidad: ¿Cuántos de los peloteros que han brillado en nuestros Campeonatos Nacionales de Béisbol a lo largo de los últimos 31 años, hubieran podido jugar en aquel Béisbol Profesional que nos deslumbró entre 1956 y 1967?
Estoy claro que intentar una respuesta, equivale a moverse entre un oleaje de especulaciones, pero debemos admitir que se disponen de algunas pistas y ciertas comparaciones naturales, que permiten desembocar en algunas consideraciones.
Fue aquel un béisbol tan exigente para los nuestros, que el disco duro de nuestra memoria registra sólo a cinco nicas con etiqueta de “estrellas”: Duncan Campbell, Rigo Mena, Octavio Abea, Willie Hooker y René “Ñato” Paredes.
¿Sólo cinco súper nicas a lo largo de 11 años, mientras nuestras selecciones amateurs durante esa etapa, se sumergían en una mediocridad desoladora?.. Así es, amigos.
Argelio Córdoba jugó esa pelota brava y de calidad, y considera que esta nueva etapa del béisbol pinolero ha producido una serie de peloteros que se hubieran acomodado en las 12 plazas disponibles para nativos en los cuatro equipos.
“Nemesio es algo obvio. Tiene todos los ingredientes para considerar que hubiera estado en un line-up… También Roa por su bate, Bayardo Dávila, César Jarquín, Calixto Vargas, Vicente López, Julio Moya, Epifanio, Ernesto López, Ramón Padilla, y otros… Claro que he visto a muchos, que posiblemente no hubieran bateado sobre los .300 en ese béisbol tan fuerte, pero sí tenían sitio y podrían haber destacado”.
¿Y Julio Medina?
“Por supuesto… Medina fue siempre un gran pelotero en toda la extensión del concepto, y hubiera jugado en la Profesional”.
¿Y Panal?
“Su bate ha sido lo suficientemente fuerte para considerarlo material disponible, pero necesitaba más agresividad en tercera base. En ese béisbol había que lanzarse mucho buscando batazos”.
Recordamos que cada equipo tenía derecho a colocar tres nicas, o más, en el line-up, pero la escasez de valores llegó a ser tan alarmante, que se procedió a una abierta nacionalización, y se llegó a utilizar cubanos y panameños en lugar de nicas… Es decir, que la cuota de 12 nicas en cuatro equipos resultó ser muy alta para nuestra producción de valores.
David Green hubiera sido estrella… Si fue capaz de proyectarse hasta las Grandes Ligas llegando a conectar 15 jonrones y batear .285, Green era material casero para brillar intensamente en esa pelota… Un Benard en desarrollo, hubiera reclamado posición porque el nivel por él alcanzado, supera a Campbell y Rigo…Naturalmente, pitcheres como Williams, Porfirio, Chévez, Padilla y Denis, que llegaron a la cima de la montaña, se hubieran instalado consistentemente.
¿Se imaginan si no hemos visto progresar a todos ellos en el béisbol organizado?.. Posiblemente estaríamos diciendo que nunca hubieran podido jugar en la exigente profesional… Pero Green se enfrentó a Carlton, a Seaver, a Valenzuela y otros ganadores de Premios Cy Young, y “las pruebas” sobre la calidad de los pitcheres mencionados con estatura suficiente para trabajar en la Profesional, no permiten discusiones.
Inicialistas como Nemesio y Calixto; un receptor completo como Vicente y defensivo como Vallejos; paracortos como César y Dávila, incluso Arnoldo, colocados detrás de Rigo en un ranking, se hubieran fajado; intermedistas como Medina, Obando y Norman; pitcheres como Juárez, Lacayo, Moya, Epifanio; guardabosques del calibre de Ernesto, Padilla y otros, hubieran impedido que nacionalizados desplazaran a nicas en aquel béisbol.
LOS SUPER NICAS
Duncan Campbell, fue Novato del Año y Campeón de bateo frente a un pitcheo muy fuerte. Compara con Green que fue Campeón Bate en México, en una liga que vio quedarse corto en ese esfuerzo a Rigo, y fue “All Star” en Serie del Caribe.
Rigo Mena se convirtió en la máxima atracción… Fue pelotero Más Valioso en la Serie Interamericana superando como short a Pagan, Campaneris y Garrido… Dejó una gran historia en el béisbol mexicano.
Octavio Abea, bateaba y corría… Su utilidad fue sometida a prueba respondiendo siempre. Cualquier equipo quería tenerlo a mano.
Willie Hooker, tirador de no hitter, uno de los más grandes curvistas de todos los tiempos, pitcher de dominio frente a líneas de fuego espeluznantes.
René “Ñato” Paredes, un ganador de Triple Corona encima de verdaderos “ases” de la colina… Estuvo en México sin alcanzar brillantez pero respondiendo… Todos los que lo vieron en la profesional, lo recuerdan por su poder.