- “Tito” Trinidad confirma regreso
Pablo Fletes [email protected]
El estadounidense Oscar De la Hoya tendrá una dura prueba el próximo 4 de mayo, ya que ese día enfrentarán a Fernando Vargas (también descendiente de mexicanos) en un duelo unificatorio de mayúscula importancia que definirá al mejor súper welter del mundo.
De la Hoya ha demostrado ser uno de los mejores púgiles del orbe libra por libra, pese a las derrotas que sufrió en años anteriores frente a Félix “Tito” Trinidad y Shane Mosley. Sin embargo, continúa como uno de los más grandes imanes de atracción, capaz de despertar el interés de millones fuera y dentro de Estados Unidos.
Según se informó ayer, el promotor estadounidense Bob Arum dio por un hecho este interesante combate, que se realizará a inicios de mayo en el Hotel Mandalay Bay de Las Vegas, Nevada.
Pero aunque no dio a conocer la cantidad de dinero que ganarán ambos peleadores, desde antes se maneja la posibilidad que De la Hoya devengue una bolsa de 20 millones de dólares, contra 6 de Vargas, más ganancias extras por la transmisión del PPV (Pago por evento).
En su último combate, De la Hoya no tuvo problemas para superar al español Javier Castillejo, entonces campeón súper welter del CMB. En cambio, Vargas liquidó a José “Chibata” Flores, para adjudicarse el título vacante de la AMB.
Otro de los aspectos interesantes de este pleito, es que el ganador podría enfrentarse en un tiempo no muy lejano al boricua “Tito” Trinidad, quien confirmó su regresó después del estrepitoso revés de septiembre pasado ante el estadounidense Bernard Hopkins.
El regreso de Trinidad al boxeo estaba en duda debido a esa dolorosa derrota que acabó con su invicto. Además, es un campeón con una estimable fortuna económica en el banco suficiente para vivir el resto de su vida.
Sin embargo, Trinidad regresa primero para enfrentarse con el ganador del choque de Armand Krajnc y Harry Simon, por el título súper welter de la OMB, para después verse las caras con el vencedor de Vargas-De la Hoya, peleadores a quienes ya superó en su debido momento.
Seguidamente buscaría la revancha con Hopkins para limpiarse la cara de la derrota, sin duda alguna uno de los mayores impactos pugilísticos del 2001.