- Autoridades hospitalarias entierran cuerpos de mujer y un niño sin ser identificados
Leopoldo López AriasCORRESPONSAL/[email protected]
Roberto Antonio Mejía, de 22 años y Freddy Alexander Cano Pérez, de 18, perecieron ahogados en las cristalinas aguas de la Laguna de Apoyo, la tarde del pasado primero de enero.
Las víctimas que cobró la Laguna de Apoyo al iniciar el año 2002, vivían en los barrios Pancasán y San Miguel, de la ciudad de Masaya. Ambos salieron muy alegre al balneario a darse un “chapuzón”, con tan mala suerte que encontraron la muerte.
Los cadáveres de los infortunados jóvenes fueron rescatados por hombres ranas de la Cruz Roja de Masaya y entregados a sus familiares.
Mientras,Humberto Méndez Ruiz, de 17 años, resultó con fracturas en la nariz al ser atacado por sujetos aún no identificados, hecho ocurrido en una calle del barrio Países Bajos, de Masaya.
¿QUIÉN ERA LA MUJER Y EL NIÑO?
Rosa Navarro, fiscal de turno del Hospital “Humberto Alvarado”, reveló que los cuerpos sin vida de una mujer de 38 años y un niño de 9 años, atropellados por un camión en el kilómetro 32 de la carretera Masaya-Catarina fueron enterrados, sin ser identificados, en el cementerio de Monimbó.
Navarro explicó que dispuso darles cristiana sepultura a los cuerpos, porque se estaban descomponiendo por el mal estado en que se encuentran las gavetas refrigerantes de la morgue del Hospital de Masaya.
La mujer era morena de unos 38 años, pelo crespo negro, estatura de 1.60, contextura recia. Al momento de sufrir el fatal accidente vestía una falda negra, blusa roja y calzaba sandalias café.
El niño era como de 9 años, piel morena, pelo liso, vestía una camiseta azul con las letras “Power Rangers”, pantalón azulón, calzoncillo café, faja y zapatos negros.