- Tarima para cobertura es técnicamente deficiente y políticamente inapropiada
José Adán [email protected]
Casi todo parece listo para la toma de posesión del 10 de enero, menos las condiciones para que los periodistas puedan ejercer sus funciones. Ayer en la mañana en el Estadio Nacional se vio un despliegue impresionante de personas de diferentes instituciones afinando detalles para la gran fiesta cívica.
Unos andan trabajando, otros orientando y algunos supervisando. A un extremo de la tarima principal desde donde se dará el traspaso de la banda presidencial, en el sector derecho del campo de béisbol del Estadio Nacional, yace una tarima de tabloncillos sobre una cama de metales que servirá de “sala de prensa”.
El lugar está ubicado a la orilla izquierda de la tarima principal, detrás de la primera base del terreno y cerca del jardín derecho. Desde ahí, donde ubicarán a los medios, apenas se perciben las imágenes casi de perfil, en un ángulo agudo que no permite ver completamente la tarima.
Encima de eso, casi a la mitad de la tarima, un enorme poste de cemento obstruye la visión de los hombres y mujeres de prensa.
Nadie se había percatado del asunto hasta que nuestro reportero gráfico, Germán Miranda, preguntó a uno de los policías para quién sería dicha tarima. “Para ustedes”, les dijo el uniformado, sin más detalles. “Como siempre, se olvidan de los periodistas. Siempre ignoran que lo más importante es la imagen que nosotros vamos a proyectar al mundo a través de los medios”, dijo Miranda, reconocido fotógrafo nacional.
La tarima en mención no sólo está mal ubicada respecto a los ángulos de las tomas gráficas, sino que también está de frente a donde el Sol se eleva, por lo cual encima de las incomodidades, de la lejanía de la tarima principal y del poste de cemento, los medios tendrán que luchar con la luz del Sol. Una gráfica a contra luz prácticamente no sirve.
Relaciones Públicas de la Cancillería aseguró que se construirá otra tarima para periodistas que mejoraría la actual, pero hasta ayer se mantenía el inconveniente sitio de cobertura a pocos días del acto de toma de posesión.