Tomado del diario El Tiempo/Colombia.-Nicaragua sabrá aprovechar toda oportunidad en su demanda contra Colombia en La Haya, considera un editorial del colombiano diario El Tiempo publicado en su edición de ayer.
El rotativo hace un análisis de la política exterior de Colombia y ubica la demanda de Nicaragua como uno de los mayores retos para ese país.
“La demanda elevada por Nicaragua ante la Corte Internacional de La Haya concentrará la atención de una Cancillería con poca experiencia en la materia. Aunque los títulos colombianos, sobre todo el Archipiélago de San Andrés y su jurisdicción marítima, son sólidos y evidentes, Nicaragua buscará rendijas para sacar cualquier tipo de ganancia”, indica el editorial.
“No deja de ser peligroso que para Colombia, una nación sacudida por graves problemas de desempleo, violencia y conflictos, el litigio ante la Corte Mundial no figure, como en Nicaragua, en el primer lugar de las preocupaciones ciudadanas”, agrega el artículo.
El editorial señala que en campaña electoral y con cambio de gobierno a la vista, Colombia tiene que mantener más que nunca la tradición de unidad en la política exterior.
“Un país debilitado por la división podría ser víctima de intervenciones indeseables como producto de la guerra contra los terroristas, de acciones truculentas de Nicaragua en el pleito ante la Corte y de relaciones inconvenientes de Chávez con la guerrilla. Hipótesis peligrosísimas, y no tan lejanas como podría pensarse”, expresa.
OTROS RETOS
Consideran que Colombia, al verse involucrado en la lucha contra el terrorismo, deberá diseñar una estrategia más amplia y mejor planificada, lo que le obligará, en ese particular, a ajustar su política exterior bajo el liderazgo de Washington.
Advierten sobre supuestos gérmenes de complicaciones para las relaciones externas con Venezuela.
“Falta ver si Venezuela va a insistir en la construcción de puentes con la guerrilla por fuera de los cauces fijados por la política oficial. De cualquier manera, las confusas expectativas sobre la revolución bolivariana y las eventuales repercusiones de la crisis argentina, convierten al hemisferio en una zona que no propiamente será tratada por la comunidad internacional como promisoria desde el punto de vista económico. Más bien, América Latina —y en particular la región Andina— tiende a consolidar una imagen de región-problema”, dice el editorial.