- El senador peronista Eduardo Duhalde toma juramento como quinto presidente de Argentina en 2 semanas
- En confesión dramática, dijo que “Argentina está quebrada”
Agencias
BUENOS AIRES.- Eduardo Duhalde asumió este miércoles como presidente de un país sumido en el peor desastre económico y social en más de un siglo y con una sociedad desmoralizada por la sucesión de malas noticias.
Duhalde, de 60 años, deberá lidiar con esa crisis que en las dos últimas semanas hizo que cuatro presidentes formasen parte del pasado.
Su asunción en la Casa de Gobierno se produjo con los ecos aún frescos del sonar de las cacerolas hasta la madrugada del martes, poco después de que fuera designado presidente por el voto de las dos cámaras del Congreso.
Esa hostilidad, en verdad, no fue sólo por la designación de Duhalde sino también dirigida a la desacreditada dirigencia política argentina.
PRENSA DURA CON POLÍTICOS
Argentina necesita dirigentes políticos responsables que aseguren la gobernabilidad y apliquen un plan “realista” para reactivar la economía con el fin de superar esta severa crisis, comentaron ayer los principales diarios del país.
El diario “Clarín”, el más importante del país, subrayó en un editorial que los dirigentes políticos “han demorado penosamente una respuesta a la urgencia del momento”, en alusión a que en doce días cuatro dirigentes se sucedieron en la presidencia argentina.
“Clarín” opinó que Duhalde “debe formular un programa realista y sustentable para recuperar la gobernabilidad” y que el eje central “debe ser la revitalización de la economía y la creación de puestos de trabajo. Deberá igualmente afrontar la discusión con los acreedores sobre bases creíbles” para refinanciar la deuda pública.
Mientras, el centenario diario “La Nación” afirmó en un editorial que “ésta debe ser la hora definitiva” de Argentina y que un gobierno de unidad nacional “no debe tener connotaciones tales que impulsen a la ciudadanía a mirarlo como si fuera un embozado acto de defensa de los intereses corporativos” de los políticos.
2,000 EMPRESAS QUEBRARON EN 2001
Durante el año pasado, las quiebras de empresas en Argentina alcanzaron el valor récord de 3,938 millones de dólares, cuatro veces más que en 2000, destaca un informe publicado ayer por el diario bonaerense “Ámbito Financiero”.
El informe subrayó que esa cantidad equivale a 2,303 peticiones de quiebra y concursos de acreedores (suspensión de pagos) presentados en los tribunales comerciales, lo que supone un aumento del 23 por ciento con respecto a las quiebras registradas en 2000.
DEUDA TOTAL ALCANZA US$142,000 MILLONES
La economía de Argentina, la tercera de América Latina, sufre una recesión desde mediados de 1998 y el país ha declarado la suspensión de pagos de su deuda exterior, que alcanza unos 141,252 millones de dólares entre la del sector público y el privado.
El ex presidente argentino Carlos Menem, líder del Partido Justicialista (peronista) y adversario político de Duhalde, hizo público su apoyo al nuevo jefe del Estado, Eduardo Duhalde, quien fue durante años su mayor adversario dentro de la fuerza política.
LOS RETOS DEL MANDATARIO
El nuevo presidente argentino tendrá por delante una tarea titánica:
Desactivar la movilización social desbloqueando progresivamente las cuentas bancarias y nombrando un gabinete no manchado por la corrupción.
Resolver con el FMI y sus acreedores internacionales la moratoria más grande de deuda externa de la historia (la deuda pública argentina es de 141.252 millones de dólares, según se anunció ayer).
Salir de la convertibilidad de su moneda (1 peso=1 dólar) que culminó con una iliquidez que desquició a su economía tras 43 meses de recesión.
Reactivar la economía y brindar empleo al 18% de su fuerza de trabajo hoy desocupada, y mejorar la situación de 15 millones de argentinos que están por debajo de la línea de pobreza (40% de la población).
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