- La frontera noroccidental y Beluchistán, limítrofes con Afganistán, quedarían descuidadas
AP
ISLAMABAD.- Pakistán informó ayer a Washington que es posible que no pueda proporcionar el apoyo logístico crucial para las tropas estadounidenses y británicas que operan en Afganistán, debido al conflicto potencial con la India, dijo un funcionario de alto nivel del Ejército.
Pakistán necesita desplegar sus tropas de la frontera occidental con Afganistán hacia las fronteras del este con la India, dijo el funcionario, quien insistió en el anonimato. Pakistán también informó a Naciones Unidas que retirará a 4,000 soldados de la misión de la fuerza de paz en Sierra Leona, agregó la fuente.
Dos divisiones de soldados paquistaníes están en las provincias de la frontera noroccidental y Beluchistán, limítrofes con Afganistán, para evitar que Ossama Bin Laden y sus combatientes de Al Qaeda penetren en su territorio, y para dar apoyo a las fuerzas de la coalición dirigida por Estados Unidos.
Tal retiro, casi de seguro, afectará seriamente la búsqueda de Bin Laden y de sus combatientes, que tratan de hallar refugio en áreas semiautónomas tribaníes, lejos de sus escondites en las montañas de la región oriental afgana de Tora Bora.
Más de 2,000 soldados estadounidenses están estacionados en Pakistán, que ha puesto a disposición de las fuerzas de Estados Unidos tres bases aéreas.
El funcionario militar dijo que Pakistán necesita en particular la base aérea de Jacobabad, en la sureña provincia de Sindh, donde es mayor la concentración de tropas indias. Jacobabad es también la base principal utilizada por las tropas estadounidenses para sus operaciones en Afganistán.
Los otros dos aeródromos que proporcionan apoyo logístico a las fuerzas de la coalición están en Pasni y Dalbandin, en la provincia de Beluchistán.
EE.UU. TRABAJA PARA SOLUCIONAR CONFLICTO
El presidente estadounidense, George W. Bush, dijo ayer que el secretario de Defensa, Colin Powell, mantuvo sendas conversaciones con responsables de la India y Pakistán para instar a los dos países a que solucionen el conflicto que los enfrenta.
El Presidente dijo que el jefe de la diplomacia estadounidense había hablado ayer por teléfono con ambas partes, como lo hace casi todos los días desde hace una semana.
“Colin Powell conversó con ambas partes hoy (viernes) y los instó a mantener la calma”, declaró en Crawford (Texas), y añadió que Estados Unidos trabaja activamente para convencer a las partes de que detengan la escalada de violencia”.
«SE NECESITA UN MILAGRO»
Sólo un “milagro diplomático” podría alejar el riesgo de guerra entre Pakistán y la India, aseguraban este viernes los analistas, mientras seguía aumentando la tensión entre ambos rivales, que cuentan con la bomba nuclear.
“Cualquier movimiento táctico o defensivo efectuado por un bando podría ser percibido como una amenaza por el otro y desencadenar una explosión”, afirmó el analista de defensa Askari Rizvi. “Es una situación muy peligrosa. Las armas pueden empezar a sonar en cualquier momento, a menos que las potencias mundiales y Naciones Unidas usen sus buenos oficios y consigan un milagro diplomático que desactive la tensión”, aseveró Rizvi.
“Las potencias mundiales deben convencer a India de que Pakistán ya está tomando medidas para reprimir a los militantes de los grupos islamistas, así como de que sería deseable entablar un diálogo sobre el contencioso que mantienen” ambos países.
Mientras ambos ejércitos incrementaron sus efectivos en la frontera, la India elevó el grado del enfrentamiento, el jueves, al imponer sanciones diplomáticas y restricciones a la aviación contra Pakistán, que inmediatamente ordenó sanciones equivalentes contra la India.
La crisis empezó tras el ataque terrorista del pasado 13 de diciembre contra el Parlamento indio, que ocasionó la muerte de 14 personas, incluidos los cinco atacantes. Nueva Delhi acusó del ataque a dos grupos islamistas con base en Pakistán, el Lashkar-e-Taiba y el Jaish-e-Mohammad, y pidió a Islamabad que disuelva esos grupos y que detenga a sus miembros.
Pakistán arrestó al líder de Jaish-e-Mohammad, Maulana Mazud Azhar, congeló los bienes de Lashkar-e-Taiba, y ofreció su cooperación si la India aportaba pruebas concretas y concluyentes de la implicación de esos grupos en el ataque. La India calificó esas actuaciones de “cosméticas”.