Fue el año en que el “Rey del Pop” Michael Jackson lloró en Oxford Union. La reina adolescente de la música pop Britney Spears ofreció un concierto con una serpiente y la cantante islandesa Bjork apareció en la ceremonia de entrega de los Oscar vestida como un cisne.
Los periodistas británicos del mundo del espectáculo buscaron chismes en la vida amorosa de Robbie Williams y especularon incansablemente sobre el fin de la exitosa banda de chicas Spice Girls.
Pero la historia que acaparó la mayoría de los titulares del 2001 fue la sorpresiva separación de una pareja dorada de Hollywood considerada por muchos un matrimonio sumamente sólido.
El divorcio de Tom Cruise y Nicole Kidman dominó la prensa durante la mayor parte del 2001 y, para muchos editores de revistas y periódicos del espectáculo, fue, sin duda alguna, la noticia del año.
“Por tratarse de una historia que tiene continuidad, la de Tom Cruise y Nicole Kidman fue la más importante”, dijo Ben Tood, editor del Daily Star y el Daily Express.
“Las mejores historias de espectáculos son siempre las más sorprendentes (…) No había habido ni siquiera murmullos acerca de ello”, agregó.
El año de Kidman
Nicole Kidman se convirtió en una de las mujeres más fotografiadas del mundo puesto que los periodistas buscaban ansiosamente señales de desesperación en la bella pelirroja tras su separación de Cruise.
Pero muchos periodistas del espectáculo dijeron que Kidman, a quien los críticos elogiaron como “puro Viagra teatral” cuando actuó en la obra “The Blue Room” en Londres, se mantuvo fuerte en el 2001.
Kidman recibió excelentes críticas por su actuación en el musical “Moulin Rouge” y en el filme de suspenso “Los otros” y han circulado rumores de que podría ser postulada al Oscar a la mejor actriz el año próximo.
La pelirroja también grabó la canción de Frank Sinatra “Somethin’ Stupid” con el cantante británico Robbie Williams, y algunas revistas especularon que estaban involucrados sentimentalmente.
“Nicole Kidman adquiere una fuerza tras otra. Supongo que escribiremos mucho sobre ella (el año venidero)”, dijo el jefe de redacción de un periódico, quien pidió el anonimato.
Otra ruptura matrimonial que originó un gran interés en los medios de comunicación fue la de la actriz británica Kate Winslet con el director cinematográfico Jim Threapleton.
Un par de meses después se desató un frenesí periodístico cuando se informó que Winslet, que actuó en el taquillero filme “Titanic”, había iniciado una relación con el director Sam Mendes, ganador del Oscar.
Entretanto, los periódicos se interesaron en la noticia de que la actriz y productora británica Elizabeth Hurley está esperando un hijo.
“Las dos noticias del año tendrían que ser el divorcio de Tom y Nicole y la separación de Kate Winslet y su posterior relación con Sam Mendes”, dijo Kevin O’Sullivan del diario The Mirror de Londres.
“El embarazo de Liz Hurley fue, sin duda alguna, una de las noticias del año. El nacimiento de ese bebé será un gran acontecimiento”, agregó.
Hurley, quien saltó a la fama cuando concurrió al estreno de “Four Weddings and a Funeral” (Cuatro bodas y un funeral) con un vestido de Versace sujeto con imperdibles, anunció que el millonario estadounidense Stephen Bing es el padre de su hijo.
Los columnistas de chismes dijeron que la boda del ex beatle Sir Paul McCartney con la ex modelo y activista antiminas personales Heather Mills, que tendrá lugar en algún momento del año que viene, será una gran noticia, pero no dominará las páginas del espectáculo por mucho tiempo.
“El casamiento de McCartney será un gran acontecimiento pero no creo que McCartney y Heather Mills se conviertan en la pareja del año”, dijo O’Sullivan.
Algunos dijeron que la diva de la música pop Madonna, que realizó una exitosa gira mundial este año, acapararía más la atención de la prensa en el 2002 si tuviera otro bebé.
Aún así, Robbie Williams, quien ganó el premio de música europeo MTV al mejor cantante masculino del año, verá un ascenso vertiginoso en su carrera en el 2002.
Williams llegó a la fama con la banda “Take That” en la década de 1990 antes de convertirse en solista. “Es la estrella británica más importante”, dijo Todd.