Celso Martínez y Juan Carlos SarmientoCORRESPONSALES/[email protected]
Éste fue año muy difícil para los matagalpinos, principalmente para los municipios productores de café, pues miles de familias quedaron en el desempleo debido a la caída en los precios internacionales del “Grano de Oro”, a la falta de financiamiento a los productores y a los cierres de bancos, lo que generó la peor crisis de los últimos años.
A lo anterior también se sumó una pronunciada sequía que afectó los cultivos de granos básicos, además de plagas de ratas que acabaron con las siembras de maíz y frijol hasta en un 90 por ciento en el Municipio de Waslala, según los datos suministrados por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mag-For).
ÉXODO DE OBREROS AGRÍCOLAS
Todo esto también influyó para que en los últimos meses se registrara un aumento en los hechos delictivos, sobre todo en la zona rural, en donde se reportaron varios asaltos a productores y personas que circulaban a bordo de vehículos, mientras miles de trabajadores cafeteros con sus familiares abandonaron las haciendas y protagonizaron éxodos hacia Managua y Matagalpa, con constantes manifestaciones sobre las vías.
Intensas presiones de los mismos obreros agrícolas terminaron por obligar al gobierno a implementar un proyecto de emergencia a través de la Secretaría de Acción Social, el que se ejecutó por tres meses y consistió en ayudas de paquetes alimenticios y pago por trabajos comunitarios.
CIERRES DE BANCOS
El cierre del Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic) fue, igualmente, un duro golpe para productores y ahorrantes, cuyos depósitos estimados en 55 millones de córdobas pasaron al Banco de la Producción (Banpro). Los productores, clientes del Banic, pasaron a ser una especie de clientes de segunda en el Banpro, con una deuda de 335 millones de córdobas, lo que provocó que muchos de ellos fueran ejecutados y perdieran sus propiedades.