Moisés Martínez [email protected]
Lourdes Bolaños ni siquiera se imaginaba el drama que atravesaban su esposo e hijos, mientras ella se encontraba en un evento de caridad en la ciudad de Granada.
Una llamada a su celular le informó que al otro lado del mundo su familia se encontraba en el mismo vuelo en el que viajaba un terrorista, Tariq Raja, quien intentó detonar el avión con unos explosivos que llevaba en sus zapatos.
“Yo sentía que el celular sonaba, y cuando quería coger la llamada, la llamada no entraba. Fue entonces que como a las tres y media de la tarde, cuando venía de la ciudad, el teléfono sonó y le dije al chofer que se parara, me bajé, y era mi hija que vive en Washington, y me contó que mi esposo no se pudo comunicar conmigo y entonces se comunicó con ella”, comentó.
Esa llamada fue para informarle a Lourdes Bolaños, que su esposo Enrique Bolaños Jr. y sus hijos, Leandro y Gabriel, se encontraban sanos y salvos luego de que los pasajeros del vuelo 63 de American Airlines, lograron inmovilizar a Raja, impidiéndole realizar su propósito.
“No dejé de darle gracias a Dios porque están vivos. Pudo ser una desgracia mayor, y me siento privilegiada porque en vez de estarle diciendo esto, pudiera estar llorando”, comentó.
Dijo que la primera en darse cuenta en Nicaragua sobre el incidente, fue su suegra, Lila Abaunza de Bolaños, luego el Presidente electo Enrique Bolaños, y finalmente ella.
“Yo me sentí feliz, agradecida con Dios y satisfecha de que los muchachos pudieran controlarse en esa situación. Fue un gesto heroico. Me parecía increíble que mi familia pudiera experimentar esa realidad, y a la vez no podía creer que pudiéramos salir bien de eso. Yo siempre les diré a mis hijos que se encomienden al Señor, y que luchen por su vida, que mueran luchando”, señaló.