Jerónimo Duarte P./Corresponsal [email protected]
NUEVA GUINEA.- Los parques que antes se usaban para recrear a los niños o practicar juegos deportivos, hoy son zonas de combate para las pandillas integradas en su mayoría por menores que están protegidos por la “famosa ley de la niñez”, dijo muy preocupada doña Carmena Cerna Peña, madre de Marcos García Gómez, de 18 años, que fuera apuñalado la tarde del domingo en el Parque Central de Nueva Guinea.
Ese día, Marcos disfrutaba de una fresca tarde cuando fue atacado por varios elementos que le propinaron diversas heridas que obligaron a trasladarlo de urgencia al Hospital de Nueva Guinea.
Además de heridas en la palma derecha, el costado y el muslo izquierdos, la víctima sufrió la sustracción de 700 córdobas en efectivo y un cordón de oro valorado en dos mil córdobas, reza el parte oficial presentado por el jefe de la Policía en Nueva Guinea, capitán Julio Martínez.
Por este delito en el que se usaron piedras y cuchillos, solamente existe un detenido como presunto autor de las lesiones graves, de nombre Santos René, mientras que otro de apellido Angulo se encuentra prófugo.
Los afectados aducen que su refugio es Costa Rica, porque siempre que comete delitos se esconde ahí.