Karla Marenco L. [email protected]
Aunque este año se reporta una disminución del 20% de niños y niñas afectados por quemaduras, diciembre es el mes cuando el termómetro de estos accidentes sube y desgracia la vida de muchos menores y sus familiares, así como la estabilidad económica de esos hogares.
Para evitar esto, el Ministerio de Salud (Minsa) ha distribuido una serie de recomendaciones en la red de vigilancia epidemiológica para que éstos instruyan a los padres de familia y no permitan que sus hijos jueguen con pólvora, o al menos estén cerca de ellos cuando manipulen dichos artefactos.
Según el Minsa, la imprudencia, el desconocimiento, la casualidad o cualquier otra circunstancia propician accidentes que sólo dejan dolor y sufrimiento en los pequeños.
En el Hospital Infantil “Vélez Paiz”, en lo que va del año, se reportan 235 niños y niñas quemados, en su mayoría por escaldaduras, y gran parte de ellos ameritaron hospitalización por quemaduras de primero, segundo y tercer grados, informó la directora de ese centro, Vanesa Rivera.
Rivera destacó que en lo que va de diciembre se reportan ocho niños quemados con pólvora, una cantidad menor que el año pasado, de los cuales al menos cuatro necesitaron hospitalización.
La reducción de casos pudiera ser debido a la campaña en algunos medios de comunicación sobre este tema, los padres están tomando mayor conciencia del riesgo de permitir que sus hijos jueguen con pequeños artefactos pirotécnicos que, a simple vista, parecen inofensivos, pero que pueden destrozar la vida de los menores para siempre.
Pero cualquiera que sea el tipo de quemadura grave, el Minsa recomienda que lo mejor es acudir de inmediato al médico para que inicie de forma temprana el manejo adecuado de las heridas, porque eso disminuye la posibilidad de sufrir a largo plazo incapacidades o deformidades de las regiones quemadas.
Las quemaduras de primer grado son las lesiones menos severas, porque sólo afectan la capa superficial de la piel, causando dolor, enrojecimiento e hinchazón. Las de segundo grado perjudican también la capa intermedia de la piel (dermis), produciendo sendas ampollas. Las de tercer grado son las peores, porque dañan las tres capas de la piel, carbonizándolas y haciendo que la persona no sienta dolor por la destrucción de las terminaciones nerviosas.
Según el Minsa, las quemaduras térmicas en la piel son las más típicas, ocurren durante los juegos de pólvora, incendios, accidentes automovilísticos, juegos con fósforos, almacenamiento inapropiado de gasolina o por presencia de corto circuitos en el sistema eléctrico.
Pero también los accidentes que causan quemaduras se dan porque los niños guardan cachinflines o similares en los bolsillos de sus pantalones o camisas; existe un escaso control de los padres sobre la forma en que éstos son guardados; los menores suelen desarmar, rearmar y combinar los artefactos sin conocimiento del contenido de los mismos, y hay un mal almacenamiento o manejo tanto por parte de las industrias como de los pequeños comerciantes y consumidores finales.
¿QUÉ HACER ANTE UNA QUEMADURA?
Sea cuál fuere el tipo de quemadura, lo primero que debe hacerse es apagar el fuego cubriendo al niño con alguna sábana o haciéndolo rodar por el suelo; luego aplicarle abundante agua fría natural en las zonas quemadas; quitarle toda la ropa y accesorios como cadenas, anillos. No se debe aplicar cremas o remedios caseros en las quemaduras, porque ello aumenta el riesgo de infecciones.
FESTEJE SIN RIESGO
-Guarde los juegos artificiales en un lugar seguro, fresco, seco y fuera del alcance de los niños.
-No venda juegos pirotécnicos a menores de edad, piense que los niños podrían ser sus hijos.
-No detone los juegos de pólvora en frascos, latas u otros recipientes.
-Compre productos que lleven sello del fabricante y siga las instrucciones.
-Utilice los juegos pirotécnicos sólo en sitios abiertos.
-No retenga encendidos en la mano los cachinflines, silbadores, bombas, etc.
-Estimular otro tipo de actividades recreativas entre los niños en Navidad y Año Nuevo.
Vigilar en todo momento a los niños.
-Encender sólo un artefacto a la vez, comenzando por el extremo de la mecha (preferiblemente un adulto), y extendiendo el brazo plenamente suelte y aléjese de inmediato.
-No consumir bebidas alcohólicas al usar fuegos artificiales.