- Es un caso que parece de Ripley. Parece que nadie se salva de la “jugada” en el Interbank
Jorge Loáisiga [email protected]
Fabio Rodríguez Quintanilla es un oficial de crédito del Banco de la Producción (Banpro) de la sucursal Ocotal. En agosto de 2000, tras la quiebra del Banco Intercontinental (Interbank) y al asumir la cartera de éste el Banpro, Rodríguez fue asignado para recibir la documentación de créditos.
Trabajó duro en esos días. Había mucha documentación que revisar y el proceso era un tanto engorroso, pero tenían que cerciorarse de que la cartera que el Banpro estaba recibiendo era limpia.
Entre los documentos que le tocó revisar se encontró con una de las mayores sorpresas que se ha llevado en su vida: todo un legajo de documentos legales, firmados y todo, en los que supuestamente él había asumido una deuda de 27 mil dólares con el Interbank y había puesto en garantía la cosecha cafetalera de su pequeña finca. Pero eso no fue todo. Hurgando en el mar de papeles que tenía en su escritorio se llevó otro susto: su esposa Aurora Herrera Rivera, aparecía con un crédito de 50 mil dólares.
“Me sorprendí porque nosotros no teníamos y no tenemos deudas con el Interbank. Eso lo puedo demostrar con documentos en mano. Estoy preparado para eso”, dijo Rodríguez en una rápida entrevista concedida a LA PRENSA en la sucursal del Banpro en Ocotal.
Rodríguez tiene en su poder un testimonio legal firmado por el ex gerente de Agresami, Gerardo Gutiérrez, en el que se hace constar que Agresami asume las deudas que le achacaban a Rodríguez y a su esposa. El documento fue elaborado por el abogado Aldo Fernando González Carillo, el 19 de octubre de 2000, en presencia del ex gerente de Interbank, Ocotal, Marcio Peralta Paguagua.
Oficialmente la noticia se la dieron el 15 de octubre de 2000, su esposa y él fueron informados por parte de la Gerencia del Banpro sucursal Ocotal, que en la cartera en revisión de Interbank existían préstamos a nombre de Fabio Rodríguez y Aurora Herrera por montos de 27 mil 500 y 50 mil dólares.
El pasado 21 de febrero del presente año, fue visitado por dos funcionarios de la Comisión Administradora del Interbank. La visita tenía como propósito el requerimiento de la prenda agraria por los supuestos créditos concedidos a él y a su esposa.
Inmediatamente redactó una carta que dirigió a Julio Cajina, Gerente Regional del Interbank, en la que rechazaba la deuda:
“En ninguno de dichos casos aceptamos los adeudos referidos en vista de considerar que los mismos son ficticios y nuestros nombres fueron usados en forma arbitraria mediante la falsificación de nuestras firmas”, dice la parte medular de la carta de Rodríguez.
Según el afectado, el mayor monto de financiamiento que ha contraído fue de cuatro mil 500 dólares con la empresa Agresami en el ciclo agrícola 99-2000, de los que recibieron la suma de dos mil 500 en efectivo y 60 quintales de fertilizante. “Este crédito fue cancelado a través de Interbank”, sostuvo.