- Una joven de Diriamba con un embarazo normal, llegó a dar a luz al Hospital de Jinotepe, y horas después murió extrañamente sin conocer a su bebita
Lucía Vargas yBenjamín [email protected]
DIRIAMBA.- Luego de dos intentos por ser madre a lo largo de seis años de matrimonio, Angela Emma González, de 21 años, originaria de Diriamba, quedó embarazada, pero esta vez tampoco pudo arrullar en sus brazos el fruto de su vientre.
Ni siquiera pudo conocer a su tierna bebita porque tras una cesárea practicada en el Hospital Regional de Carazo, entró en coma, y en ese estado fue trasladada a un hospital de Managua donde murió sin que los médicos de Jinotepe dieran una explicación que dejara satisfecha a su familia.
Un embarazo lleno de mimos, reposo y cuidados antecedió a la tragedia que ahora envuelve a un esposo y demás familiares que refugian su pena en la tierna Angela Melissa que hoy cumple 18 días de nacida, tras preguntarse por qué la muerte se interpuso entre madre e hija antes de la primera la conociera y amamantara.
PRESUMEN NEGLIGENCIA
Ismael Bermúdez Díaz, esposo de Angela, dijo a LA PRENSA que llevó a su señora al Hospital Regional Santiago de Jinotepe el 25 de noviembre a la una y media de la madrugada, porque ya estaba con dolores de parto.
Señaló que ingresó al centro hospitalario por Sala de Emergencia, donde fue atendida por médicos residentes y luego llevada a Sala de Labor y Parto, valorada por médicos residentes, lo que causó preocupación en él, al no ver a ningún especialista.
El apenado esposo dijo que se había programado un parto normal, pero de repente le dijeron que tenían que operarla, y tres horas después la joven estaba en estado vegetal, por lo que fue trasladada al Hospital Bertha Calderón, sin una sola explicación por parte de la Dirección del centro jinotepino.
Bermúdez y el resto de familiares de Angela, aseguran que hubo negligencia en el caso y basan sus presunciones en la aplicación de la anestesia y en que pudieron haber entubado mal a la paciente, por lo que se presume, estuvo sin recibir oxígeno por más de 30 minutos, según lo que algunas conclusiones médicas señalan.
Una carta enviada a la ministra de Salud, Mariángeles Argüello, la que firma Neftalí González, hermano de Angela, detalla el caso y exige una explicación clara sobre la muerte de la joven, dado que aseguran que los responsables del centro hospitalario no tuvieron la consideración de brindarles un esclarecimiento al respecto.
RENUNCIA MÉDICA QUE OPERÓ
Según el Dr. Pedro Pablo Novoa, Director del Hospital Regional de Jinotepe, el caso fue analizado y se interrogó al equipo que participó en la operación de González, el que concluyó que la paciente sufrió un “broncoespasmo severo y paro cardíaco” probablemente a causa de la administración de la anestesia, dado que Angela padecía de asma.
Sin embargo, esto fue negado por la familia de la difunta, quienes aseguran que la joven había sido intervenida por legrado en un embarazo anterior, donde se le administró anestesia y no tuvo problemas, asimismo, señalaron que Angela no padecía de asma, lo que es reflejado en su historial médico prenatal.
Novoa señaló que la atendió la ginecobstetra Johana Herrera Mora y la anestesia fue puesta por la Dra. Margarita Cortés, ambas profesionales de vieja data, tras descartar que el caso tenga que ver con negligencia, ya que se le realizaron todos los procedimientos de reanimación que están contemplados en el caso una vez que presentó problemas del corazón.
Según Novoa, la paciente fue trasladada al Berta Calderón con la descripción adjunta de los fármacos que se utilizaron para reanimarla. Asegura que ella recuperó la actividad cardíaca, pero desgraciadamente el tiempo que pasó en ese estado causó hipoxia por falta de oxigenación cerebral.
Novoa también explicó que solicitó una auditoría médica al Minsa, la que determinará sobre el caso, tras señalar que la Dra. Herrera, quien tenía 6 meses de laborar para ese hospital, renunció el 29 de noviembre, y en su carta señala que tomó esa decisión por enfrentar problemas personales.
PACIENTE LLEGÓ A MANAGUA CON MUERTE CEREBRAL IRREVERSIBLE
Los médicos que atendieron el caso en Managua habían preguntado a la familia qué pasó con la paciente, ya que no se explicaban el porqué presentaba “muerte cerebral irreversible”, según explicó Leslie González, hermana de la fallecida.
González asegura que el caso conmocionó al gremio médico del centro capitalino por la magnitud del daño que encontraron en la joven, y porque el traslado no llegó acompañado de ningún documento que determinara el hecho, como lo establece la ley para estos casos.
Angela Emma, luego de haber dado a luz de forma inconsciente por medio de cesárea permaneció seis días atada a un ventilador artificial que le llevaba aire a sus pulmones, mientras sus familiares y médicos esperaban que Dios decidiera su vida, hasta que el pasado primero de diciembre se rindió a la muerte, dejando a su pequeña, sin haberla siquiera conocido.