- Quizás es el funcionario público más joven con más tiempo consecutivo de trabajar en una misma entidad, y todo hace indicar que seguirá en su cargo durante el próximo gobierno. Mario Flores,
gerente del Banco Central, por vez primera se abre a un medio de comunicación para contar sus
inicios adolescentes llevando y trayendo papeles en los mismos pasillos que desde 1992 dirige
junto al presidente de la entidad
Gustavo Ortega Campos [email protected]
La entrevista tardó cuatro días, no reales, sino relativos. La cita inicial se tuvo que posponer a una segunda ocasión tres días después debido a sus múltiples ocupaciones. La espera valió la pena, hablar con Mario Flores, el gerente general del Banco Central de Nicaragua (BCN), resultó interesante pues es un personaje que tiene mucha historia basada en su experiencia de economista con 30 años de trabajar en la entidad que dirige la política monetaria del país.
Originario de San José de los Remates, Municipio de Boaco, ubicado a 98 kilómetros al noreste de Managua, habló de varios tópicos, pero concentró la entrevista en sus inicios y recorrido profesional por la entidad situada cerca del bullicioso “Siete Sur” de la capital.
Inició su labor en el BCN a los 15 años como office boy, puesto que ocupó por dos años, 21 años después llegaría a ser el gerente general de la entidad.
Es hijo de un profesor de primaria, el primero del pueblo que obtuvo el título de bachiller en Managua y de una ama de casa (ambos fallecidos), es el cuarto de once hermanos y padre de tres hijas. Su esposa en un momento determinado fue también funcionaria del banco. Durante la entrevista entrelazó su vida familiar con la profesional, en cuyas remembranzas destacó la influencia de sus padres en la búsqueda de la excelencia académica.
Recién cumplió 46 años, el 8 de diciembre, pero dice en tono bromista no ser “Conchito”, sino más bien “inmaculado”, en alusión a la festividad de la Inmaculada Concepción de María que se celebra esa fecha.
¿Cómo llega al BCN?, tengo entendido que fue hace mucho tiempo.
Yo llegué al Banco Central en 1971, el presidente de ese entonces, don Roberto Incer Barquero, me conocía, al igual que yo es boaqueño. Me gradué de bachiller a los 14 años, fui el más joven ese año y con buenas calificaciones lo que sirvió para que me captara y me invitó. Empecé aquí a los 15 años y como era sólo bachiller empecé de office boy en la presidencia, estuve como dos años. Después me promovieron al Departamento de Estudios Económicos, pues estudiaba mi carrera por la noche.
Estudios económicos, un área relevante aquí, me imagino que ahí logró mucha experiencia…
Claro, pasé por todas las áreas, la agrícola, la fiscal para analizar la Balanza de Pagos, los aspectos industriales y en cada movimiento tenía una promoción. Me tocó trabajar a nivel de las empresas, manejaba en cierto tiempo una encuesta de 60 empresas, me tocaba visitarlas para ver cómo estaba su producción, exportaciones, precios, sus perspectivas. Recorrí todas las ramas industriales, eso me dio mucho conocimiento.
A medida que pasó el tiempo pasé al área monetaria, luego me fui a estudiar al exterior y a mi regreso vine a ocupar otros niveles, siempre en los estudios económicos. En 1979 hice mis estudios de Maestría en Macroeconomía en Bélgica y luego regresé.
¿Cuándo llega a la gerencia general?
Luego de la maestría obtuve una beca Fullbright y estudié en la Universidad de Michigan durante casi tres años donde escribí varios artículos sobre la crisis de las balanzas de pagos en Centroamérica. A mi regreso me incorporé como asistente a la presidencia del banco y posteriormente obtuve el cargo de gerente en 1992.
En sus 30 años de estar en el Banco Central, ¿cuáles han sido los momentos más críticos de la política monetaria nicaragüense?
En los años 1970, la crisis del 78 fue relevante pero claro no tenía las responsabilidades de ahorita, en los años 1980 los efectos de las devaluaciones y la hiperinflación fueron una tensión muy grande y uno aunque no estaba en altas responsabilidades, las sentía como economista y sobre todo al estar vinculado en la parte monetaria. Para los años 1990, a inicios seguimos con los problemas de inflación, pero recientemente definitivamente la peor crisis fue la quiebra de los bancos que me tocó enfrentar, eso fue una situación bastante tensa y crítica, había momentos en que las filas de depositantes me ponían en un estado de ánimo desesperante porque uno quisiera controlar esa situación, pero finalmente lo hicimos bastante bien.
¿Usted cree que estuvo bien?
Al verlo en retrospectiva lo veo bastante bien porque no fue todo el sistema el que sufrió, sino que logramos aislar el problema y eso en el fondo era lo que queríamos pero por supuesto en su momento eso fue bastante crítico.
¿Cuáles son sus funciones?, pues figura más el presidente del BCN.
El gerente de un banco central mira a lo interno del banco y en coordinación con el presidente, hacemos un equipo, coordinamos con el resto del personal todas las iniciativas que se deben decidir en materia de política económica y presentaciones al Consejo Directivo, además de la gestión propia de la administración del banco.
En otras palabras he manejado la administración del banco y lo relacionado a la política monetaria del país como el economista jefe del banco.
Habla de que administra el Banco, ¿cómo hace para que subsista, pues no cuentan con un presupuesto estatal, cómo lo logra?
Nosotros le presentamos al Consejo Directivo el presupuesto de gastos y se publica en el presupuesto de la nación como parte de los entes descentralizados, generalmente ese presupuesto incluye los ingresos logrados producto de la colocación de nuestras reservas internacionales, de los intereses cobrados de los préstamos que se les da a los bancos comerciales o al gobierno, y los gastos financieros que hay por los pagos de deuda, los gastos financieros por la colocación de los Cenis y los gastos operativos que tenemos los cuales se han mantenido estables en los últimos siete años, tenemos un presupuesto bastante austero y nos gusta manejarlo con bastante prudencia. Tenemos que irnos modernizando en informática, en los sistemas de control, en las normas y procedimientos de la gestión del banco y con eso hemos tenido apoyo importante de la banca central de Chile, México, El Salvador, siempre hay cooperación mutua entre los bancos centrales.
¿Todo eso es con la venia del presidente del banco?
Acá el trabajo es bien descentralizado, los gerentes pueden tomar bastantes decisiones y lo importante está en que los procedimientos y los controles sean bien claros, igual que las líneas de decisión.
En el tiempo de estar aquí, ¿ha tenido mejores o peores relaciones con los presidentes del banco?
Siempre he tenido excelentes relaciones con todos, porque siempre me ha gustado manejar la relación con mi jefe inmediato de una forma muy profesional y no vincular la parte profesional con la que no es profesional, buscar el equilibrio entre la parte profesional y la amistad es muy importante, porque con eso uno se gana el respeto y lo adquiere hacia el jefe. Mis relaciones han sido estrictamente profesionales y no se han ido más allá, eso me ha permitido darle al presidente su lugar y respetarlo como la máxima autoridad.
Nueve años en el banco central como gerente general, casi ha visto pasar igual número de presidentes (en realidad han sido cuatro), durante el gobierno de doña Violeta Chamorro este cargo fue muy inestable (cuatro presidentes)… esto ha provocado muchos cuestionamientos del rol del banco…
Ése fue un período bastante inestable porque estaba vinculado a la parte de cómo definir la política macroeconómica correcta, el banco era una institución que no tenía un marco jurídico bien definido, ni su objetivo fundamental. Tuvieron que pasar esos años, fue parte del ajuste, veníamos de una época distorsionada y había que calmarla. Las cosas empiezan a estabilizarse cuando el banco adquiere su nueva ley orgánica (1997) donde se asientan los roles del banco central, eso va dándole al banco mayor respaldo.
Luego viene el doctor Noel Ramírez, en esta época se ha hablado que se ha hecho una excelente labor macroeconómica, pero la población ve eso como una burla porque “abajo” sigue sintiéndose la misma problemática, la pobreza persiste. Al doctor Ramírez lo consideran muy teórico y hasta academicista…
El papel del BCN cuando uno mira la ley se refiere específicamente a mantener la estabilidad de precios, el manejo de la inflación como un asunto meramente monetario y yo creo que ahí se ha jugado un papel muy positivo, porque podemos ver la estabilidad cambiaria y de precios.
Sin embargo, mucha gente dice, ¿dónde está el crecimiento?, ahí si bien el Banco Central también incide, no define y hay otras instituciones que juegan un papel importante en la parte comercial, de tecnología agropecuaria, porque muchas veces el crecimiento del país no está determinado por el crédito, ni por la política monetaria, sino que está determinado por la productividad, por la educación. El Banco Central como tal no puede ser responsable de que si hay crecimiento, es uno de los actores en este juego.
Pero además se habla de que el doctor Ramírez ha dado mucho cariz político al banco, que se ha sentido a lo interno el “rojo sin mancha”, ¿eso es cierto si lo compara con los ochentas o con doña Violeta en lo que respecta a la influencia partido-Estado?
Aquí en el Banco Central tenemos normas y procedimientos para velar por la transparencia, tenemos auditorías permanentes, son anuales y en base a los procedimientos que manda la Contraloría, siempre hemos tenido programas de capacitación y lo que siempre hemos hecho es contratar a aquellas personas que cumplen los requisitos y que les vemos potencial o una carrera dentro del banco. El banco se ha mantenido en ese esquema y lo que estamos tratando es que la contratación y el personal se mantenga profesional, lo que hemos tratado es que aquí sean profesionales y afuera expresen su posición política.
¿Cómo se fijan los salarios aquí, lo hace el Consejo Directivo?
No, eso lo hace la administración, antes la política salarial estaba determinada por el nivel académico, se pagaba en función de la calidad del estudiante, eso se premiaba además de su salario base y del departamento donde trabajaba, pero eso nos fue creando ciertas distorsiones, entonces lo que hicimos, con el apoyo de la Price Waterhouse & Coopers, sobre una evaluación de cargos y en base a los resultados hemos definido los salarios, incluye la carga de trabajo, los niveles de responsabilidad, gente bajo su mando y un sinnúmero de parámetros que definió Price Waterhouse se estableció la política salarial.
¿Hay un rango?
Hay unos rangos definidos pero estamos en el rango mínimo y estamos viendo cómo lo movemos hacia arriba.
¿Es ese el techo?
No, el BCN está en la media del mercado, de tal forma que podamos tener lo que necesitamos y no tengamos una rotación de personal alta porque eso significan costos de aprendizaje y son altos.
¿Cuánto gana el gerente general?
El gerente general está por abajo del mercado, en el sentido de las 20 primeras empresas de Nicaragua.
¿Y eso qué significa en córdobas?
Puede ser un 15 por ciento menos…
Hablemos de los Ceni (Certificados Negociables de Inversión), hay muchas críticas, se habla de excesiva colocación y eso ha provocado una deuda interna que es como una bomba de tiempo… ¿es éste el Talón de Aquiles?
En realidad el Ceni se creó con el objeto que como todo Banco Central, tuviera un instrumento que sirviera para manejar la liquidez de la economía, que cuando haya necesidad de expandir la liquidez o de contraerla, utilizarlos como un instrumento que permita a la autoridad monetaria corregir las distorsiones en todas la variables macro.
Sin embargo, han pasado varios episodios, los Ceni han servido como para mantener la estabilidad macroeconómica, vemos que la tasa de inflación es bien baja, que la estabilidad cambiaria se mantiene y entonces han servido para ello.
Pero hay títulos Ceni, desafortunadamente con el mismo nombre, que se van a utilizar para resolver los problemas de las crisis bancarias, sobre esto último es bueno aclarar que son deudas en la que el Banco Central ha actuado por cuenta del gobierno, si bien los hemos emitido es porque son creíbles y que son los que iban a permitirles a los bancos que adquieran los depósitos del público adquieran un título creíble, por eso se utilizaron por cuenta del gobierno pero al final es el sector público quien debe esa deuda, es el gobierno quien la debe.
Pero la percepción es que la deuda es del BCN…
Si bien es cierto ésa es la percepción del público, en el fondo el BCN ha actuado a cuenta del gobierno y se debe buscar una solución integral que hay que verla con la debida atención que requiere. El gobierno del ingeniero (Enrique) Bolaños está consciente que hay que buscar una pronta solución.
“La Cobra” sigue viva
La extinta empresa de Cobranzas de Nicaragua S.A. (Cobanicsa) conocida como “La Cobra”, hoy en día identificada como Comisión Liquidadora de Cartera (CLC) sigue trabajando en la recuperación de los pagos de deuda de los extintos Banco Nacional de Desarrollo (Banades) y el Banco de Crédito Popular (BCP).
La CLC, adscrita al Banco Central de Nicaragua (BCN), mantiene “cuantiosos” saldos pendientes de cobro y la mayoría son considerados incobrables, aseguró el gerente general del BCN, Mario Flores.
“El problema que tenemos en La Cobra, es una cartera que proviene del Banades y de saneamientos a la banca estatal (Banic y BCP) y eran créditos obviamente que venían desde la época de los 80 donde no existía ninguna documentación suficiente para entablar juicios, ni garantías para embargar y un sinnúmero de irregularidades que mantienen ahí los cobros”, indicó.
Señaló que se están haciendo las gestiones respectivas para ver cuánto se puede cobrar, el saldo del cual se limitó a decir “es bastante grande”. “Y es grande porque se les están aplicando intereses sobre una cartera que realmente su recuperación es mínima, es marginal, por eso a veces no tiene sentido cobrar intereses corrientes o moratorios a unos créditos que a lo mejor no se van a recuperar”.
Flores no descartó que dichos créditos incobrables se lancen a pérdidas. “Ahorita se está haciendo un inventario de las garantías, se ha hecho un mapa de ubicaciones, hemos tenido el respaldo de una consultoría de la Agencia de Desarrollo de los Estados Unidos (USAID) para tratar el tema de los activos que va a devolver la CLC cuando termine su período”.