- Miguel Angel
Sánchez volvió
al fútbol y en
plan grande
Francisco Jarquín SotoESPECIAL PARA LA [email protected]
Miguel Ángel Sánchez, camino a sus 21 años, ha demostrado que su juventud no ha sido impedimento para combinar muy bien habilidad y experiencia.
Ni siquiera ha sido un obstáculo por tratarse de cargar sobre sus hombros con la responsabilidad de encabezar la delantera del Real Madriz en el Fútbol de Primera División y aún cuando viene de una grave lesión.
Sánchez está de regreso, después de estar fuera toda la primera vuelta por una lesión en su pierna izquierda, en un partido contra el Ferretti la temporada anterior. Desde esa ocasión tuvo que someterse a terapias fuertes de rehabilitación, además le colocaron una félula.
“Pensé que no volvería a jugar fútbol, creí que no me repondría de la pierna, pero gracias a Dios trabajé mucho en la rehabilitación y eso me ayudó mucho, además de las ganas que tenía por volver a jugar con este equipo” dijo Sánchez minutos después de finalizado el partido entre somoteños y el Ferretti en el Estadio Cranshaw.
Su retorno no sólo ha traído mucho entusiasmo a Sánchez sino que al equipo y a toda la afición de Somoto, pues su reaparición ha coincidido con el ascenso del equipo hasta el segundo lugar de la tabla de posiciones, y la seguidilla de ocho jornadas sin sufrir derrota.
“Hasta ahora me siento bien de la pierna y creo que estoy haciendo el trabajo, pues pese a no hacer pre temporada con el equipo y estar cuatro meses inactivo, llevo con este juego (contra el Ferretti) cinco partidos jugados y seis goles anotados” expresó Sánchez con mucha satisfacción, pero sin faltarle humildad.
Sánchez lleva el fútbol “en la sangre” como él mismo lo dice, y es por esa pasión que siente por el deporte de la resistencia de hierro, las patadas con mucha potencia y el arte del dribling, que se enorgullece de seguir ayudando al equipo de su ciudad natal: Somoto.
CON EL FÚTBOL EN LA SANGRE
“En realidad toda mi familia es de San Marcos de Colón, Honduras, y yo soy la excepción, pues soy el único nica de mis parientes, con mucho orgullo. Pero también me enorgullece llevar el fútbol en la sangre y jugarlo desde que tenía siete años” enfatizó el somoteño.
Sin embargo, el Madríz pasa ahora momentos difíciles. “Es cierto que tienen dos meses de no pagarnos, pero la directiva habla con nosotros y nos explica la situación, la que nosotros tenemos que entender por que nuestra ciudad es una ciudad pobre. Eso es precisamente lo que nos hace diferentes a los otros equipos” concluyó.