María Antonia López M. [email protected]
Aunque el entusiasmo no es generalizado, en algunas fincas se preparan para recibir en poco tiempo un certificado de calidad orgánica en el cultivo del café.
En la Finca San Antonio de Upa, en Matagalpa, Estanislao Lanzas, mandador de la propiedad, explicó el arduo trabajo que desarrollan por conseguir un certificado europeo de exportación.
Dijo que están haciendo “chapias” (cortes al machete), no quemado de hierbas como se hacía anteriormente.
Tienen tres años de estar trabajando de manera orgánica y hasta en la presente cosecha van a esperar los resultados.
Unas 150 manzanas de café están siendo trabajadas con ese sistema y los obreros que permanecen en la finca elaboran los abonos y fertilizantes que aplican a la raíz de los arbustos.
El mandador explicó que han logrado elaborar un producto que denominan “bocachi”, el cual contiene estiércol de vaca, cascarilla de café y levadura aplicando tres libras por cada árbol.
Con ese tratamiento esperan rendimientos de hasta 20 quintales por manzana, lo cual es considerado como positivo, porque con el mecanismo anterior, no llegaban ni a los 18 quintales.
De igual manera, el tratamiento orgánico ha dado lugar para controlar las plagas que afectan al cafeto por desnutrición.