Un niño comercializa pólvora en pleno Mercado Oriental. Ésta fue una de las soluciones que los expendedores encontraron para vender el producto en ese centro de comercio.

La pólvora se pasea peligrosamente

Wilder Pérez R. [email protected] La pólvora está fuertemente controlada tanto por la Policía Nacional como por los mismos comerciantes en el Mercado Oriental este fin de año. No obstante, algunos distribuidores se las ingeniaron para venderla dentro del centro de comercio, a pesar de las advertencias lanzadas por la institución policial. Ayer en horas del […]

Wilder Pérez R. [email protected]

La pólvora está fuertemente controlada tanto por la Policía Nacional como por los mismos comerciantes en el Mercado Oriental este fin de año. No obstante, algunos distribuidores se las ingeniaron para venderla dentro del centro de comercio, a pesar de las advertencias lanzadas por la institución policial.

Ayer en horas del día era común observar a personas que vendían “cargas cerradas”, “bombas”, “triquitraques” y otros juegos pirotécnicos en los propios pasadizos del Oriental, justo donde la Policía prohibió su distribución.

Según Geraldine González, capitana de la Estación Cuatro de la Policía Nacional, los oficiales están al tanto del asunto, sin embargo, no hay prácticamente nada que puedan hacer. “A ellos no se les prohíbe la venta porque no podemos mandar a un elemento detrás de cada vendedor ambulante”.

A pesar de eso, un par de niños que distribuyen “cargas cerradas” de manera errante, aseguraron que los oficiales de Policía están a la expectativa de la venta de pólvora y que, en varias ocasiones, les han quitado la mercadería, a lo que un grupo de lustradores que escuchaban la denuncia asintieron. Esta versión fue negada por la Policía.

Pero aun así, a los comerciantes ilegales no les fue muy bien en estos días, aun cuando no estén vendiendo de manera errante, como el caso de Carmen Plata. “Las ventas están bajas, aquí está prohibido el comercio de pólvora, pero sólo a los detallistas nos lo prohíben y no lo hacen con los mayoristas… a mí si me ven esto (la pequeña canasta llena de todo tipo de juegos pirotécnicos) me lo decomisan”, dijo la vivandera.

Plata estaba ubicada propiamente frente a la jefatura de Policía. Al consultarle su osadía, a pesar de estar clara del riesgo, su excusa fue que “estoy ordenando mi tramo, saqué la canasta y aún no sé dónde la voy a poner, y por eso está afuera, y si alguien quiere comprarme, le vendo”.

Este año la Policía fue más estricta con la venta de pólvora. Los únicos lugares autorizados para comercializar el producto están ubicados en la Plaza Santo Domingo, Mercado Periférico y al costado oeste de la Estación Cuatro de la Policía Nacional.

Cada tramo distribuidor de pólvora debe estar precavido con un extinguidor, un barril lleno de agua y una manguera, más una persona capacitada en técnicas de emergencias.  

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