- Arafat indignado porque Estados Unidos no ha criticado los
recientes ataques israelíes
Ibrahim BarzakAP
CIUDAD DE GAZA, FRANJA DE GAZA.- Tras dos días de pausa, Israel reanudó ayer acciones militares contra blancos de la seguridad palestina, lanzando en la madrugada un ataque aéreo contra un complejo policial que dejó un balance de 20 heridos.
Dos palestinos fueron abatidos a balazos por tropas israelíes en Cisjordania.
Indignado porque Estados Unidos no ha criticado los recientes ataques israelíes, el dirigente palestino Yasser Arafat acusó en una entrevista televisiva a Washington de estar de parte de Israel en el conflicto.
“Dios mío, ¿a quién le importan los norteamericanos?”, exclamó Arafat en la entrevista concedida ayer en Ramalá, Cisjordania. “Los norteamericanos están de parte de ustedes y se lo dan todo. ¿Quién les da los aviones? Los norteamericanos”.
Arafat aludía a los 2,700 millones de ayuda anual que otorgan los estadounidenses a Israel, y que se utilizan en parte para comprar aviones militares.
Pese a la violencia, el enviado norteamericano Anthony Zinni concertó una reunión entre altos funcionarios israelíes y palestinos en un esfuerzo por paliar la crisis más reciente, desatada por los bombardeos suicidas del fin de semana en Jerusalén y Haifa.
“La conversación fue constructiva y se concentró en temas de seguridad, en particular en las medidas prácticas específicas para combatir el terror y la violencia”, dijo la Embajada de Estados Unidos en una declaración.
ARDUAS CONVERSACIONES
Un funcionario israelí de seguridad, que habló con la condición deificado, dijo que las conversaciones fueron “bastante arduas”, e incluyeron la exigencia de Israel de que Arafat libre una lucha más efectiva contra los terroristas y reprima a los que atacan con morteros las aldeas israelíes.
Israel ha dicho que suspenderá sus operaciones militares cuando se suspendan los ataques contra los israelíes, dijo la fuente. La reunión de ayer no resultó en ningún acuerdo, pero Israel accedió a una solicitud norteamericana de que se pactase otra reunión para la semana entrante.
Las conversaciones se iniciaron pocas horas después de que Israel pusiese fin a una pausa de dos días en sus operaciones militares, la cual, dijeron los funcionarios, tenía como objetivo dar a Arafat la oportunidad de ampliar su represión contra los militantes islámicos. Las fuerzas de Arafat dijeron que los ataques dejaron un saldo de 25 muertos.